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sábado, 17 de enero de 2009

Se fueron los árabes, y llegaron los paisas

Los paisas en Maicao y Riohacha comenzaron ‘maneando’ o vendiendo en las calles. Los que se quedaron en las chazas son un problema para la movilidad.

Por ALIX LÓPEZ
Enviada Especial
Fotos José Iguarán
Maicao, La Guajira

En la calle ‘Vietnam’ de Maicao quedan algunos vestigios de lo que fue la época de oro del comercio de este municipio fronterizo.

El comerciante libanés Omar Mohamed Dabaja la recorre de una esquina a otra, y repasa los nombres de los almacenes que a finales de los 90 eran invadidos por miles de compradores colombianos y venezolanos.

‘Comercial Bayan’, ‘Salma’, ‘Panamá’, ‘Russo’, ‘Silvania’... dice en su enredado lenguaje, entre árabe y español, mientras observa los locales sellados y abandonados.

“Aquí la competencia era dura, de ahí el nombre de Vietnam”, explica.
Frente a su almacén de ropa, uno de los cuatro que no cerró pese a la quiebra declarada del sector, cuatro jóvenes alistan dos mesas y ocho sillas plásticas que instalan sobre la vía para ofrecer almuerzos.

“Ya ni comida se logra vender, aquí todo se acabó, añade.

Mohamed camina lento, se pasa las manos sobre su encanecido cabello y regresa a su local, por el que hace siete años pagaba 1.500.000 pesos de arriendo, y que hoy escasamente llega a los 150.000 pesos.

Tres cuadras arriba de la calle ‘Vietnam’, en las calles 11 y 12 con carrera 12, el panorama es diferente: las vías están invadidas por chazas que ofrecen sábanas, sobrecamas, ropa y calzado, en su mayoría de fabricación nacional.

“A la orden pues mi señora, bien pueda”, invita uno de los vendedores con un marcado e inconfundible acento paisa.

Al fondo un viejo altoparlante deja escuchar un corrido que canta Giovanny Ayala, el artista de moda entre los amantes del melancólico ritmo.

Qué caro estoy pagando
el haber traicionado
el amor que me dabas
por una locura estúpido fui.
ella fue una aventura
tan solo un pasatiempo.
Con arrepentimiento sincero
hoy vengo a pedirte perdón
de rodillas te pido, te ruego
te digo que regreses conmigo...

El acento y la música que se escucha en este sector de Maicao, marcan la nueva tendencia del actual comercio de la ciudad:

El dominio paisa que desplazó a los tradicionales árabes y a unos cuantos guajiros que se atrevieron a competirles.

A medida que avanzan, los compradores encuentran en los alrededores del parque Simón Bolívar una miscelánea de ventas también controlada por los paisas.

Según Chady Saab, director de la Cámara de Comercio de Maicao, esta ‘ola’ antioqueña empezó a tomarse la ciudad hace unos siete años.

“Después de 2001, cuando el Gobierno prohibió las importaciones de textiles y confecciones por Portete, los árabes que manejaban el ciento por ciento de ambos sectores, empezaron a marcharse”, señala Saab.

El espacio que dejaron vacante libaneses, sirios y palestinos o los ‘turcos’, como se les conoce popularmente, fue ocupado por la avalancha de comerciantes venidos de tierras antioqueñas.

“Los paisas tienen un valor agregado, además de excelentes comerciantes son más atentos con el cliente. Los que estaban se durmieron sobre sus laureles porque no pensaron que el panorama les podía cambiar”, añade el dirigente gremial.

William Córdoba, inversionista antioqueño que hace cinco años llegó a Maicao, dice que la colonia paisa de comerciantes está compuesta por unas 200 personas.

“Es que aquí hay son individualistas para trabajar. En cambio el paisa es más solidario, porque sabe que en grupo le puede ir mejor”, sostiene Córdoba, uno de los directivos de la Asociación de Importadores, Productores y Comercializadores de Textiles --Asumatex-- gremio del que hacen parte otros 89 afiliados.

Para Córdoba, si bien la región es muy rica, las condiciones no son favorables para seguir invirtiendo.

Eso lo dice porque pueden pasar más de 16 horas sin luz y la factura de cobro es cada día más cara. De ahí que la planta eléctrica sea un artículo de primera necesidad, sobre todo en el centro donde se aglutina la actividad comercial.

Además, el pésimo servicio de agua que además de escasa es cara, al igual que la recolección de aseo.

“Es la desigualdad de la Costa frente al resto del país, como lo ha analizado el ex alcalde de Medellín Sergio Fajardo”, añade.

Coincide con Geassan Maná, presidente de la Asociación de Importadores, Productores y Comercializadores de Textiles e Insumos del Régimen Aduanero Especial de Maicao, Uribia y Manaure --Asumatex-- en que una de las salidas a la crisis es habilitar el puerto de Portete para la introducción de textiles y manufacturas.

“Siempre hemos tenido la oposición de los gremios nacionales que dicen que Maicao es el principal promotor de contrabando y por eso se desestabiliza la industria colombiana. Ya tenemos doce años que no nos permiten ingresar ni una camisa y la industria nacional sigue igual. No nos pueden tildar como un efecto de la problemática”, asegura Geassan.

A nivel general, la inversión paisa es bien vista por diferentes sectores, porque consideran que ese gran movimiento comercial los ayuda a mejorar el panorama.

“Donde Maicao mejore, recuperaríamos a los 3 millones de compradores del Estado de Zulia, porque si vivimos aquí, tenemos que organizarnos”, dice Córdoba.

Muy cerca del almacén donde se reúnen los tres comerciantes, la voz de Giovanny Ayala sigue retumbando.

¡De rodillas te pido...!, parece ser el clamor de Maicao en medio de la crisis.

Por un Maicao mejor


Los comerciantes paisas le dieron un vuelco a la presentación de la mercancía, con llamativas vitrinas.

Además de la habilitación de Portete, el comercio agrupado en Asumatex busca vender mercancía importada para el consumo de los habitantes de la Zona Especial Aduanera y excedentes para la reexportación hacia Venezuela.

En plena negociación con el Gobierno Nacional, el gremio calculaba en $200 mil millones anuales lo que generaría el 4 por ciento de la importación de mercancía incluyendo a todos los sectores, y en los siete años del Fondec, ha recaudado $16 mil millones.

Hoy, se permite el ingreso de mercancías como whisky, aparatos electrónicos, cacharrería, calzado, llantas (ambos con cupo limitado).

El propósito es que Maicao pueda acceder a ciertas posiciones arancelarias que hagan atractiva la inversión en el municipio, con lo cual empezaría a darle un vuelco, no solo a nivel económico sino de empleo y seguridad.

Ello, teniendo en cuenta los 4.500 empleos que se perdieron por el cierre del comercio.

Con el respaldo de la Gobernación de La Guajira, Asumatex se alista a firmar un convenio para administrar un centro de confecciones en Maicao como punto de partida para un proyecto de maquila, pero con los altibajos de la energía será imposible. El Sena capacitó a 300 operarias que están listas para trabajar.

Para Geassan, Saab y Córdoba, el reciente editorial de EL HERALDO titulado ‘No hay peor ciego’ ha sido el mejor análisis de lo que está ocurriendo en La Guajira.

“Es un documento que lo hemos llevado a Bogotá a las negociaciones de la Dian, porque resume lo que nos está pasando. El gobierno no puede seguir cerrándole las puertas a La Guajira”, añaden.

Para estos tres dirigentes gremiales, en la medida en que al municipio y al departamento se le concedan mejores oportunidades en materia de empleo, educación y salud, sin lugar a dudas el panorama será mejor.
En opinión de la ex alcaldesa de Maicao Dayssi Hernández de Fernández, el gobierno no puede abandonar a los guajiros.

“Ha dejado a Maicao al borde de una crisis total, el presidente Uribe tiene que recordar que aquí comienza Colombia. Por lo tanto, no nos pueden quitar de tajo el comercio, una actividad de la que hemos vivido en toda la historia”.

El nuevo mapa comercial


No solo son los grandes almacenes, también los tenderos son paisas… como este hincha del Atlético Nacional en Riohacha.

El 65 por ciento de las telas y ropa sigue manejado por árabes (antes era el ciento por ciento), el restante 35% está en manos de antioqueños que comercializan prendas nacionales. Los árabes importan a través de los puertos de Panamá y Barranquilla.

El 80 por ciento de la venta de licores y cigarrillos quedó en manos de paisas. El 20% está a cargo de guajiros (antes con el 100%) y de comerciantes de otras regiones.

El 50 por ciento de las provisiones también son de manejo paisa que comercializan enlatados, granos, aceite, refrescos, papel higiénico, artículos para el aseo, entre otros. La otra mitad la manejan guajiros y personas de otros departamentos.

Los electrodomésticos, el calzado y la cacharrería siguen manejados por árabes que las traen de Panamá y China, principalmente.

De cada 50 colmenas en Maicao, 45 son de paisas.

En cada barrio de Maicao y Riohacha hay una tienda de antioqueños.

Los paisas encabezan la cabalgata que anualmente se realiza durante las fiestas del Dividivi en La Guajira.

Tomado de: http://www.elheraldo.com.co/ELHERALDO/BancoConocimiento/R/reportsefueron/reportsefueron.asp?CodSeccion=7

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