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lunes, 3 de septiembre de 2018

Tejiendo Memoria del Pueblo Wayuu en el marco del conflicto armado



Fuerza de Mujeres Wayuu inicia proceso para tejer Memoria del Pueblo Wayuu en el marco del conflicto armado

Tejer Memoria como ejercicio fundamental para el esclarecimiento de la verdad, compensar los daños ocasionados y poner en marcha estrategias para que la historia violenta del país, no se repita, son los fundamentos que buscan hilar la palabra cimentada en los recuerdos y en los avances jurídicos que han hecho seguimiento a procesos de víctimas del pueblo wayuu en el marco del conflicto armado en Colombia.

El Movimiento Fuerza de Mujeres Wayuu, proceso organizativo que desde hace 12 años ha abanderado diferentes apuestas de visibilización, denuncia y seguimiento en torno a violación de derechos humanos y territoriales cuyas afectaciones vulneran al Pueblo Wayuu, hace el lanzamiento oficial del “Foro Itinerante – Tejiendo Memoria, Paz y Armonización de Víctimas Wayuu”, el cual se adelanta de manera autónoma con el apoyo de la Agencia de Cooperación Oxfam.

El desarrollo metodológico del Foro Itinerante, ha sido planteado para que recorra el territorio wayuu,  a fin de identificar casos victimizantes ocurridos en el marco del conflicto armado de Colombia.  De igual manera,  se pretende dar adecuado seguimiento a los procesos adelantados ante las  instituciones a quienes concierne la responsabilidad de asistir a las comunidades y a las víctimas.

Este proceso dio inicio con un conversatorio en La Comunidad de Manantial Grande 2, Resguardo de Loma Mato, zona rural del Municipio de Hatonuevo, lugar al que se convocaron diferentes resguardos y asentamientos del Sur de La Guajira.  Al conversatorio asistieron las comunidades de Caicemapa, Mayabangloma, Zahino, Nuevo Espinal, Rodeito el Pozo y Guajirero, representando así los municipios de Distracción, Fonseca, Barrancas y Hatonuevo.

Las temáticas planteadas para hacer memoria colectiva, han sido programadas con el objetivo de abordar las razones por las cuales el conflicto y sus diferentes actores amenazan el equilibrio cultural del Pueblo Wayuu.  Para llevar a cabo este ejercicio, se ha analizado la transformación del conflicto durante el tiempo comprendido en tres momentos simbólicamente históricos para la construcción de la paz en Colombia: La Desmovilización de 1990 que dio pie a la constituyente de 1991; la desmovilización de Las Autodefensas Unidas de Colombia – AUC y el proceso de Justicia y Paz; por último el Proceso de Paz de La Habana con Las FARC.

En el marco de estos esfuerzos nacionales para silenciar los fusiles a favor de La Paz, han planteado de diferentes maneras su intervención para asistir el impacto generado en las comunidades, sin embargo es evidente el descontento por parte de las víctimas, debido a que con el pasar de los años siguen sintiendo que han sido insuficientes para reparar los daños ocasionados.  Esta situación revela la revictimización del pueblo Wayuu y la dignidad de sus muertos.

El recorrido planteado en itinerancia tiene como actividad próxima escuchar la memoria que reposa en la palabra de comunidades de La Alta Guajira, donde se desarrollará el segundo conversatorio  del 7 al 9 de Septiembre de 2018 en Uribia, contemplando convocar población víctima de las municipalidades de Uribia, Manaure y sus amplias zonas rurales. De la misma manera para los días comprendidos entre el 12 y el 14 de Octubre de 2018 se llevará a cabo el conversatorio en Maicao, convocando víctimas wayuu de Riohacha, Dibulla, Albania y Maicao.


Tejiendo una gran Susü por la memoria de las víctimas Wayuu

Unas de las consecuencias más graves del conflicto armado para el pueblo Wayuu, ha sido precisar el número de víctimas en en el territorio, así como la necesidad de hacer memoria colectiva.  

“Mientras tejemos, las mujeres wayuu depositamos en cada hilada nuestro pensamiento, el cual puede ser triste o feliz; pero lo que sí es cierto es que en cada puntada va tejida nuestra memoria” – Mientras teje, la Señora Isilda Gouriyu, mujer wayuu del resguardo de Mayabangloma.

De esta profunda reflexión de mujeres Wayuu ha surgido la propuesta  tejer sus memorias en hilo de mil colores para sanar sus dolores y dignificar a sus muertos.  Cada mochila representará a cada una de las víctimas y estas reposarán en una gran Susü que recorrerá el territorio para no olvidar, para continuar en el camino de la búsqueda de la verdad y garantías de no repetición.


lunes, 13 de agosto de 2018

Tejiendo memoria, paz y armonización - Foro Itinerante de las víctimas del conflicto armado en Territorio Wayuu


Tejiendo memoria, paz y armonización
Foro Itinerante  de las víctimas del conflicto armado en Territorio Wayuu

El  Movimiento Fuerza de Mujeres Wayuu - Sütsüin Jiyeyu Wayuu dedica parte de su trabajo a la denuncia, visibilización y seguimiento de diferentes casos en los que el impacto del conflicto armado ha vulnerado derechos y ocasionando desplazamientos, muertes, desapariciones y masacres.  Estas graves infracciones al Derecho Internacional Humanitario, deben ser contadas para tejer la memoria del pueblo wayuu.

Para este segundo semestre de 2018, La Fuerza de Mujeres Wayuu lleva a cabo el  “Foro Itinerante de las Víctimas del Conflicto Armado en Territorio Wayuu – Tejiendo Memoria, Paz y Armonización”, desarrollado en el marco del proyecto: “Empoderamiento de Mujeres y Jóvenes Indígenas para la reducción de desigualdades y la construcción de Paz”, acompañado y apoyado por Oxfam.  

El “Foro Itinerante de las Víctimas del Conflicto Armado en Territorio Wayuu – Tejiendo Memoria, Paz y Armonización” se compone de tres conversatorios en tres lugares diferentes del Territorio Wayuu en donde la violencia del conflicto ha ocasionado impactos dramáticos.  La finalidad de estas actividades, es la de  generar un espacio entre víctimas del Pueblo Wayuu de todo el territorio, abriendo así, un  diálogo que permita como resultado un diagnóstico sobre la participación, de las víctimas Wayuu, en la construcción de procesos de paz que se han gestado en Colombia.  Del mismo modo, se profundizará sobre el acceso a la justicia, la obtención de verdad, justicia y garantías de no repetición.

La primera actividad del Foro Itinerante será el conversatorio del sur de La Guajira, el cual se llevará a cabo en el Municipio de Hato Nuevo del 17 al 19 de Agosto de 2018. De ante mano, Fuerza de Mujeres Wayuu extiende la invitación a toda aquella persona interesada en participar dentro de dichos conversatorios, para lo cual puede escribir al correo fuerzamujereswayuu@gmail.com, o comunicarse con los teléfonos: 3174043609 – 3232336200.

domingo, 22 de julio de 2018

Estado Colombiano pide perdón al Pueblo Wiwa luego de 16 años de lucha



En una lucha constante de 16 años, en la que la Comunidad Wiwa de El Limón exigió justicia, reparación, verdad, pero sobre todo que se les extendiera una voz de perdón, debido a la masacre de 16 miembros de su pueblo, hechos que se lograron evidenciar que fueron perpetrados por parte de grupos paramilitares el Grupo No. 6 del Batallón Cartagena del Ejercito Nacional, entre el 29 de Agosto y el 3 de Septiembre de 2002.

La Organización Wiwa Yugumaian Bumkuanurrua Tayrona, emprendieron una lucha por la defensa de sus derechos  exigiendo al estado colombiano a pedir perdón en acto público a las familias Mendoza Loperena y Rodillo Redondo,  asi como también a todos los miembros del pueblo Wiwa que vivieron el terror durante el tiempo transcurrido durante la masacre.

El pueblo Wiwa que bajo el acompañamiento de sus lideres y autoridades decidió instaurar una demanda  el 31 de Agosto  del 2004 - ante la Tribunal Contencioso  Administrativo  de La Guajira en Riohacha, esto con el fin de iniciar el proceso que obligó al estado a pedir perdón reconociendo la responsabilidad y complicidad de grupos al margen de la ley en compañía de entes del estado. "Fue tan bello el trabajo porque le pusimos ganas,  empeño y dedicación,  lo trabajamos sin plata y hasta no comíamos por ir corriendo a llevar papeles" - Así afirma Pedro Loperena, delegado de DDHH del pueblo Wiwa, quien aún en medio de los tristes recuerdos de la época de la masacre, hoy refleja un sentimiento de satisfacción en la que considera que evidenciar la verdad, es una forma de construir paz en este país,

En el marco de esta lucha este colectivo participaron  en varios espacio como en la Adquisición de conocimientos acerca  de los derechos humanos: El Convenio 169 de la OIT donde está amparado los derechos fundamentales de los pueblos indígenas, la Declaración Universal de los DDHH,  La construcción del 91, donde también a través de estos espacios  Conocieron  a la corporación Colectivo de Abogados - José Alvear Restrepo con el apoyo y acompañamiento de La Organización Nacional Indígena de Colombia ONIC.

Con esa carrera de luchas, la dedicación en el tiempo y la paciencia que tuvieron durante todos estos años, los debates  por la justicia a la verdad,  por las lágrimas de la familias víctimas y alimentando el proceso, en el 2014 salió la primera sentencia, y como pueblos indígenas Wiwa de la Sierra Nevada de Santa Marta no se sintieron reflejados ni reconocidos: "Cuando salió la primera sentencia allí no encontramos nada que nos identifique,  sentimos que nuestros derechos no llegaran hasta ahí,  nos sentimos vulnerados, razón por la cual decidimos doblar el trabajo hasta encontrar resultados acorde a la verdad y satisfacción de las familias afectadas" - así expresó Pedro Loperena comentando que posterior a ese fallo decidieron apelar. "Si durante más de 10 años no nos habíamos muerto de hambre,  ahora con dos años que dura una apelación no nos íbamos a morir y decidimos apelarla".

El 31 de Marzo del año 2016, salió publicada la segunda sentencia, donde el Tribunal Contencioso  Administrativo  de La Guajira  Ordena y Condena el Estado a pedir perdón al pueblo Wiwa, así como extender todo tipo de garantías que permitieran esclarecer la verdad, reparar integralmente las familias sobrevivientes, estructurar garantías de no repetición que devuelvan la armonía en el territorio. "Durante estos dieciséis años esta lucha nos llevó a varios escenarios, como por ejemplo a sentarnos con el Ministro de Defensa en varias ocasiones,  quienes quisieron bajarle la importancia a la Sentencia,  pero les dijimos la sentencia habla y deben pedirnos perdón".

Finalmente este 19 de julio del presente año,  en la Comunidad de La Sabana  de Manuela,  Territorio Ancestral del pueblo Wiwa, en zona rural del Municipio de San juan – Sur de La Guajira, fue el sitio de concentración del acto protocolario  de pedir perdón alas  Familias víctimas, evento en el que en cabeza del Ministro de Justicia Enrique Gil Botero,  extendió su voz de perdón en nombre del estado frente a centenares de miembros del Pueblo Wiwa.

En el ambiente y rostro de cada persona asistente se percibió un sentimiento de haber cumplido con una tarea que sin duda alguna era necesaria para el descanso de los espíritus de los hermanos Wiwa asesinados en estos hechos, pero a la vez también por los sobrevivientes que aún no borran este episodio de sus mentes y corazones; sin embargo consideran que la tarea aún no termina, debido a que el panorama del país percibe un resurgimiento de distintas formas de violencia similares a las de la época de la masacre, ante lo cual hacen un llamado permanente al gobierno próximo a posesionarse a aferrarse a hechos concretos que permitan encontrar la paz en pleno para toda Colombia.

Por, Eduvilia Uliana

Comunicadora Indígena y Comunitaria
Red de Comunicaciones del Pueblo Wayuu

sábado, 30 de junio de 2018

Maicao decidió sembrar un monumento


abuelo de las barbas de maiz
Monumento IDENTIDAD de Maicao - Abuelo de las barbas de Maíz

Por, Miguel Iván Ramírez Boscán

Aun en medio de la aridez que caracteriza el territorio guajiro, si hay una verdadera vocación que podemos reconocer de los wayuu, es la de sembrar la tierra. De hecho es algo que caracteriza todo tipo de poblaciones en todo el mundo: los orientales siembran arroz, los europeos trigo y en las américas los pueblos indígenas sembramos maíz desde la más alta montaña, hasta el más caluroso desierto. Pero Maicao decidió sembrar un monumento.

De niño solía ir a la finca con mi abuelo y abuela casi todos los días. En los corrales se criaban vacas, cerdos y chivos. Mi abuela se dedicaba a las gallinas, pavos y animales de compañía. Había algo que no era cotidiano aunque se pensara en ello a diario; esperar la temporada de siembra cada año en la que se sembraba yuca, patilla, ahuyama y por supuesto maíz. Esta forma de desarrollar la vida aun la conservan varios de mis tíos y primos, eso sí, ya no es para nada igual porque les toca estar lidiando con las inestabilidades climáticas que han caracterizado estos tiempos.

Remembrando a los viejos José Domingo Boscán y Dolores Bonivento – una de las familias wayuu pobladoras de Maikou, antes de lo que llaman fundación de Maicao, de la voz de mí madre varias veces hemos revivido las prácticas de mis bisabuelos, quienes vivían en lo que aún era una ranchería y hoy se conoce como Barrio Boscán. Entre sus fragmentados relatos a través de los años, se resumen contándome que en aquellas épocas esta familia agradecía la prosperidad alrededor de los años 1920 a 2 cosas: La primera a la siembra de ajonjolí, algodón y por supuesto el maíz. La segunda al auge comercial fronterizo que se daba alrededor del famoso cacaito de la plaza central.

El departamento de La Guajira y en especial el Municipio de Maicao, afronta para estas épocas un flagelo en el que convergen diversas problemáticas: cambio climático, corrupción, bloqueos comerciales, cierre fronterizo; todo esto ha dado como resultado sequías, muerte de animales, perdida de cultivos, hambrunas, desempleo y una crisis migratoria que desmedidamente acrecienta nuestra diversa identidad poblacional, la cual se sumerge en elevados índices de inseguridad.

Este relato me nace debido a que la actual administración municipal decidió sembrar lo que han llamado: Monumento IDENTIDAD, el cual aunque quedó atravesado, debo reconocer que me gustó; sin embargo este esfuerzo de generar sentido de pertenencia, en el que se honra “Al Abuelo de las barbas de Maiz”, debe ir más allá que un recurso sembrado para embellecer una ciudad, o sembrado para generar arraigo identitario; un monumento de este tipo debe ser para acompañar la vocación que desarrolla cultural, social y economicamente nuestro poblamiento maicaero. Como ejemplo esta Medellín que honra las flores, Cali la caña de azúcar, Valledupar el arte de la música vallenata.

Las tierras de Maicao están abrazadas por la serranía de Perijá y colindan fronterizamente con el desierto que inicia en Uribia. La gran mayoría de estas tierras están en manos de familias wayuu que desde hace un par de décadas vienen padeciendo el hambre y la sed. Su vocación de arar la tierra se ha ido desvirtuando debido a choques culturales y por supuesto mencionar de nuevo el cambio climático; aquí mi escrito se transforma entonces en una apreciación que busca hacer propuestas para que como maicaeros amemos más ese monumento.

Pienso entonces, qué pertinente sería que en compañía del monumento se despliegue un plan masivo de siembra de semillas de maíz por todos los alrededores maicaeros; que desde la administración municipal surjan soluciones definitivas para garantizar el agua a las comunidades y por ende el fortalecimiento de los cultivos; que se tecnifique y forme agroindustrialmente al wayuu y al campesino maicaero, para que con esto revivamos ese Maikou que dio origen y prosperidad a Maicao.

Como wayuu no se quiere ser parte de la historia porque en nuestro himno repose la razón de donde se deriva el nombre del municipio, no se quiere ver como como la pieza autóctona y artesanal que come chivo y teje chinchorros; el wayuu no se quiere ver representado en monumentos por todas partes; así como tampoco se le quiere ver como el pobre indio al que se le debe ayudar. Contario a esto al wayuu se le debe reconocer como dueño ancestral de este territorio y por ende como seres humanos capaces de realizar las transformaciones sociales que a gritos pide nuestra colapsada sociedad.

Hoy veo centenares de Maicaeros que aunque criticaron la obra, van y se toman fotos con él. Ya hay algo más a que tomarle foto en Maicao a parte de la plaza, Juan Hotel o la Mezquita. Repito, quedó bonito pa’ que… mi invitación la cierro entonces con esta reflexión que he decidido compartir como un maicaero más que para que cuando cumpla los 100 años de vida administrativa, pueda decir: superamos la crisis gracias a la siembra de maíz.

Bienvenido Monumento IDENTIDAD – Abuelo de las barbas de Maíz… Sembremos maíz.

PD: Cuidemos las semillas endémicas… ¡ojo! Con los transgénicos y fumigaciones… después la chicha y la arepa no sabrá igual.

viernes, 20 de abril de 2018

Encuentro de socialización convocado por la Onic sobre la consulta del proyecto de ley por medio del cual se modifica la ley 160 de 1994



Por, Lismari Machado
Comunicaciones Orgnización Indígena Yanama
Miembro de La Red de Comunicaciones Wayuu

La socialización se realizó los días 16 y 17 en Aiwa la comunidad de Pinski, donde autoridades y miembros de las comunidades de El Pasito(Riohacha), Majali (Manaure) y Resguardo 4 de noviembre se encontraron para debatir el proceso de consulta del proyecto de ley por medio del cual se modifica la ley 160 de 1994.

Según Roberto Daza miembro Abogado y asesor de la Comunidad Wiwa y Delegado de la Organización Indígena de Colombia (ONIC). “El análisis jurídico es que esta propuesta de modificación atenta contra el principio de la diversidad étnica, el principio cultural, ecológica social y afecta el equilibrio de poderes, es una serie de vulneraciones”

“Ha sido presentada ante la mesa permanente como un proyecto de modificación a la ley 160, los pueblos indígenas a través de la mesa permanente vamos hacer nuestras objeciones y nuestras conclusiones de una vez les decimos es inconstitucional, la respuesta de las comunidades indígenas, será utilizar los mecanismos la constitución para la defensa de nuestros derechos conquistados, también hacer  nuestras acciones a nivel internacional ya que vulnera unos tratados internacionales sobre la protección del medio ambiente y la protección de las comunidades étnicas”.


En la socialización los presentes debatieron sobre el Contexto territorial actual: Afectaciones, Riesgos y Problemáticas en territorios indígenas. Análisis jurídico de los marcos normativos: Estrategias jurídica y mecanismos de protección de derechos territoriales indígenas. Apuestas y proyecciones territoriales del movimiento indígena colombiano, como propuesta de este encuentro, la unidad propia fue la que resaltó “para que haya una toma de decisiones sobre el pueblo wayuu, debe hacerse desde la unidad que todos lleguemos a un consenso para el bien de todos eso lo logramos si lo hacemos cada uno desde las diferentes comunidades, si viene alguna consulta o algún decreto que quiera vulnerar nuestros derechos” enfatizó Evencio Palmar de la comunidad de Mashou

Así mismo este encuentro es uno de los (47) encuentros regionales de las organizaciones afiliadas a la ONIC, de las cinco (5) macro regionales para analizar y debatir el proyecto de ley y así como a incorporar propuestas a la misma.



 
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