Tu eres el visitante No.

lunes, 25 de mayo de 2015

Para qué farmacia si en el monte lo hay todo


Combatir la desnutrición y sanar el alma, fueron algunas de las reflexiones sobre medicina tradicional wayuu que se compartieron en el marco de la 5ta sesión de la Escuela de Comunicaciones del Pueblo Wayuu que se llevó a cabo en La Ranchería La Paz del Municipio de Maicao.

Por, Miguel Iván Ramírez Boscán – Wayuu Epinayu
Miembro de La Red de Comunicaciones del Pueblo Wayuu – Pütchiimajana
Coordinador de La Escuela de Comunicaciones del Pueblo Wayuu

“Señora Rita, caminemos mejor hacía el otro lado porque para allá lo que se ve es puro monte”. - Sugerí mientras ella caminaba pausadamente pero segura hacia donde iba, pero al escucharme se detuvo, giró suavemente su cabeza, la cual dejó descubrir una tranquila y sabia sonrisa que acompañó diciéndome: - ¡Es que es precisamente para el monte el lugar donde debemos ir sobrino!

De esta manera se dio inicio a un recorrido guiado por las Autoridades Espirituales Rita Fince y Cecilia Bonivento, de la mano del Gestor Cultural Joaquín Prince “Inco”, quienes aceptaron la invitación por parte de La Escuela de Comunicaciones del Pueblo Wayuu para que el marco de su 5ta sesión guiaran con sus saberes la temática escogida, como lo fue la Medicina Tradicional Wayuu, la cual se cubrió por los jóvenes escuelantes aprendiendo sobre el género periodístico de “La Noticia”, obteniendo 8 productos comunicacionales, entre escritos, audios y videos que dieron cuenta de diversas preocupaciones, fortalezas y planteamientos de los que se debe estar atentos, debido a que es precisamente en los conocimientos ancestrales indígenas donde tienen las grandes multinacionales farmacéuticas los ojos puestos, ya que es allí donde se encuentran centenares de curas a enfermedades a las que la ciencia no ha logrado encontrarle solución, pero a la vez convertirla en estrategia de mercadeo que les permita seguir abultando sus cuantiosas fortunas.


¡No sabe el alijuna, incluso a veces el wayuu, lo que hace desmontando lo que mal llaman maleza, siendo que es allí donde se encuentra la cura a muchos de sus males, no solo del cuerpo, sino también del alma! – Comentaba en su idioma wayuunaiki la Señora Cecilia, quien empuñaba en su mano con gestos de satisfacción gran variedad de arbustos, semillas, ramas, hojas, troncos, cortezas, flores y hasta hongos, los cuales había recolectado en un tramo de poco menos de 40 metros, y que con el involuntario asombro las preguntas por parte de los escuelantes a las sabedoras, brotaban como una planta más.

Por la noche se preparó una Yonna, danza tradicional wayuu que se ha folclorizado como si fuera un simple baile, pero que su fortaleza es inigualable para alejar malas energías y a la vez atraer las buenas, dar una buena y oportuna interpretación a un sueño puede cambiar el destino de quien se encuentre en peligro, bañarse con algunas ramas seleccionadas puede proteger y trazar mejores caminos, la presencia o comida de animales puede salvarte de enfermedades que se creen incurables y por último las plantas complementan todo esto, porque – “nosotros no nos enfermamos solo de dolencias del cuerpo… el alma también suele enfermarse y cuando es el alma la que se enferma, la cosa se pone peor…” – Decía meciéndose en un chinchorro la Señora Rita.


Ante todo esto los jóvenes de la escuela identificaron en sus entrevistas grandes preocupaciones también, como por ejemplo lo es la tendencia a desaparecer de la primera Autoridad Espiritual y Medicinal que milenariamente ha acompañado a los Wayuu; La “Oütsü”, ser femenino que representa dentro de la cosmovisión wayuu la energía de La Madre Tierra, y que es precisamente las energías de la misma la que comunica por medio de sueños los diversos saberes medicinales, para que de esta manera pueda proceder a sanar alma y cuerpo de quien lo necesite. -“Yo conozco pocas “Oütsü”, de hecho nada más conozco 3, ya casi no las hay… ahora lo que hay es un montón de “espiritistas” que engañan a la gente para llenar sus mochilas de plata y no curan nada” – contaban con preocupación y melancolía a los escuelantes las Autoridades Espirituales en medio de sus reflexiones.

                         

La desnutrición infantil, realidad actual que mediáticamente se ha enterado el mundo entero padecemos en Territorio Wayuu, fue uno de los temas abordados en los conversatorios, para el cual la Señora Rita decía: - “yo si veo las noticias y periódicos que desde el año pasado cargan ese tema, nada más que se ven bolsas de “Bienestarina” de aquí para allá, pero yo que sé cómo se trata eso desde la medicina tradicional, nunca han venido a consultarme nada… si nos consultaran grandes avances se habrían visto, pero como ya no creen en los conocimientos de uno”.

El fruto del trupillo hervido junto con ramitas del mismo, sirve para el azúcar, el fruto del divi divi para la gripa y dolores crónicos de la garganta, el malambo alivia dolores de cabeza y diarrea, la sábila es un cicatrizante único, así como también ayuda a la flora intestinal para mantenerse activa, semillas poco conocidas que en idioma wayuunaiki se conocen como “alepshü” alivianan los dolores del parto, éstas entre muchas plantas más, dan lecciones de vida que despiertan la dormitada confianza que hay en las medicinas tradicionales del Pueblo Wayuu, que sin duda alguna de tenerle en mayores proporciones presente, cuidaríamos más la Madre Naturaleza para que con sus plantas ella misma nos cuide a nosotros.



“¡Nadita hay que ir a buscar a las farmacias a gastar la poca plata que hay, solo basta con caminar el monte, conocer un poco sobre las plantas y tomarlas como medicina según la enfermedad que padezca el cuerpo… eso sí, no olvidemos también la fortaleza de soñar, es ahí donde sanamos el alma, ella también necesita ser tratada!” – Sembraba sabiamente la Señora Cecilia en su hablar finalizando la jornada.

Grandes y diversas reflexiones surgen alrededor de la forma de ver el mundo por parte del Pueblo Wayuu, la medicina tradicional ha dejado grandes enseñanzas que debemos resguardar para que no se pierdan o vengan de afuera a apropiárselas.


La Escuela de Comunicaciones que para esta 5ta sesión visitó la Ranchería La Paz cerca del Municipio de Maicao, se llevó a cabo gracias al rescate de un valor cultural como lo fue realizar una “Yanama”, practica en la que todas las personas asistentes hicieron un aporte que se vio desde la chicha, ovejo, arroz y bulto de guineo entre muchas cosas más, programando para el mes de Junio visitar Jepira – Cabo de La Vela, sitio sagrado más importante para el Pueblo Wayuu, allí se estará abordando y profundizando la temática de la espiritualidad y cosmovisión Wayuu, hilando de esta manera una experiencia más para contarle al mundo como aporte para la pervivencia de nuestro pueblo.

sábado, 2 de mayo de 2015

Videorecaudación para las Wayuu
Por: Karmen Ramírez Boscán abril 28, 2015
"Nota Ciudadana" es un espacio generado por nuestros lectores y no refleja o compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.CO
Wayunkerra:  El Experimento
http://notiwayuu.blogspot.com/2013/11/segunda-sesion-de-la-escuela-de.html


La situación de hambruna y miseria que afecta dramáticamente al pueblo Wayuu, podría en cierta medida iniciar procesos de mitigación e incluso de erradicación a través del apoyo a las mujeres Wayuu artesanas más pobres por parte de quienes admiran su trabajo artístico/artesanal. Muchos estudios sobre cómo invierten las mujeres el dinero que ganan, refleja que lo invierten en sus familias, en alimentación para sus hijos e hijas y en educación, al mismo tiempo que invierten en sus propias formas de economía para poder sobrevivir. Estos apoyos no pueden seguir siendo de emergencia, se tiene que pensar en estrategias que sean sostenibles, autónomas y que además generen autosuficiencia.
Éste artículo publicado hace más de un año y cuyo título original era “Susu Wayuu, Mochila Wayuu, Wayuu Bag: así se ‘roban’ el patrimonio cultural Wayuu”, fue publicado recientemente por el portal de periodismo independiente Las2Orillas. En menos de una semana de publicación en este portal, ha tenido más de 30.000 visitas de personas interesadas en el tema. He recibido muchos mensajes, algunos hace un año, reafirmando amenazas y después, la misma persona, mostrando arrepentimiento por su proceder. La mayoría de los mensajes los he recibido ahora y estos han sido de intermediarios que insisten en que “ayudan” a las mujeres Wayuu por el simple hecho de comprar las artesanías “al precio que piden” las artesanas, otros mensajes, han ofrecido apoyo para iniciar procesos legales y finalmente otros han preguntado cómo se puede transformar la situación.
El valor digno por el día trabajo de cada una de las mochilas elaboradas por cada artesana, ajustándonos al sueldo mínimo colombiano, sería de $21,479 COP, pesos colombianos que en dólares corresponde a $8,40USD, lo que se traduce en que si una mujer Wayuu toma 20 días en hacer una mochila, el valor real de una mochila es de $429,566 COP, es decir $168USD. Pero la realidad es que a las mujeres se les paga un valor que ha sido impuesto por las cadenas de consumo, al mismo tiempo que se les exige una alta calidad de mochilas o por el contrario, la mínima calidad. “Una mochila wayuu, elaborada en lo que en castellano se conoce como de doble hilo, que no es otra cosa que un hilo grueso de menor calidad que permite que una mochila esté terminada en menos de 5 días, vale entre 30.000 y 60.000 pesos colombianos (15 y 30 dólares estadounidenses); es decir, que la artista wayuu recibe entre 3 y 6 dólares diarios por su trabajo. Una mochila tejida con hilo fino, de alta calidad, en la que la artesana se demora 20 días para dar más de 3.000 anudadas de crochet, es vendida entre 80.000 y 120.000 pesos (40 y 60 dólares), lo que significa que la artesana recibe entre 2 y 3 dólares diarios por su trabajo.”
Tenemos una propuesta que más bien es un experimento: En mayo se conmemora el mes del comercio “justo”. ¿Qué tal si en mayo, nos ponemos en contacto directo con una artesana Wayuu para pagarle directamente un valor digno por su trabajo que corresponda al menos a 10 días de salario mínimo colombiano? Si al menos se pagara a las artesanas la cantidad correspondiente a $230,00COP que equivalen a $90USD, podríamos hablar no de ayudas, sino de apoyos verdaderos y además estaríamos cambiando la historia del comercio justo a comercio digno y equitativo.
Si les interesa participar en “El Experimento Wayunkerra”, por favor viralicen el mensaje, sígannos en twitter @Wayunkerra y suscríbanse al canal de youtube para que podamos iniciar con una “videorecaudación”. Todos los fondos que se recauden con sus visualizaciones, serán destinados a llevar la oportunidad a las mujeres Wayuu artesanas de cambiar la historia de nuestro pueblo.
https://www.youtube.com/channel/UCmevQ6hpNJ4spk3D4PMWyJw
Si “El Experimento Wayunkerra” funciona, habremos cambiado la historia de nuestro pueblo, si no, lo seguiremos intentando.
Twitter: @Wayunkerra
Facebook: https://www.facebook.com/wayunkerras
Youtube: https://www.youtube.com/channel/UCmevQ6hpNJ4spk3D4PMWyJw
Carlos Gómez, director de Cineminga, ha presentado hace apenas unas semanas en el programa “Lima” que en taiwanés quiere decir “mano”, del canal Taiwan Indigenous Television (TITV), la primera parte de la serie documental: “El Precio de Una Mochila” en donde se muestra la cruda situación que enfrentan las mujeres Wayuu artesanas.
Por primera vez las mujeres Wayuu artesanas han perdido la pena o el miedo para hablar ante las cámaras y han hablado sobre como llegan compradores de todo el mundo a pedir rebaja sin conocer el valor real de su trabajo. Mientras tanto, sus obras de arte que, alcanzan un número casi infinito como la forma en espiral en que las mochilas son tejidas, se popularizan cada vez más en los escenarios nacionales o internacionales y se alcanzan a vender por cifras escandalosas que develan la realidad de que los niños y las niñas Wayuu, no solo mueren de hambre y sed sino también porque han sido forzados a permanecer en un eslabón de la esclavitud de estos tiempos.
Muchas personas, especialmente intermediarios, justifican el hecho de que el boom de las mochilas, ha ayudado a las mujeres Wayuu a trabajar y que al ser ellas mismas las que establecen los precios, no son empleadas de nadie, sin embargo, la demanda implícita en la cadena del mercado no es una ayuda, sino más bien una imposición de precio que se paga a las artesanas, lo que hace que las condiciones de trabajo solo sean comparadas con la esclavitud de nuestros tiempos en donde para cubrir la demanda, las mujeres Wayuu, como se muestra crudamente en el documental “El Precio de una Mochila” , deben ingeniárselas para producir rápidamente a fin de ganar solo por volumen de venta, algunas miserias que no logran cubrir ni siquiera los costos, ni mucho menos, el tiempo invertido en cada creación.
La página http://www.antislavery.org menciona acerca de la esclavitud moderna lo siguiente:
“A millones de mujeres, niños, niñas y hombres de todo el mundo se les obliga a vivir como esclavos. Si bien a esta explotación a menudo no se le llama esclavitud, las condiciones son las mismas. A las personas se les vende como a objetos, se les obliga a trabajar por salarios irrisorios o sin salario, y viven a merced de sus “empleadores”.”
Para este caso, no hay empleadores, sin embargo, niñas y niños que antes debían pastorear o recolectar alimento, mientras aprendían sus usos y costumbres: tejen manillas; hombres jóvenes, adultos y ancianos que antes debían construir las casas o sembrar en temporadas de lluvia además de cuidar los reservorios de agua, entre otras muchas actividades, ahora: tejen. El mercado, ha obligado a trabajar a la población Wayuu, especialmente la más vulnerable, por pagos insultantes a su trabajo. ¿No son estas condiciones de esclavitud moderna?
Al no recibir un pago digno por su trabajo, las condiciones en las que las mujeres Wayuu deben hacer frente a la vida, las mantiene en el peor lugar de la cadena de consumo, de manera que el tema de las artesanas además de ser una cuestión de dignidad, también lo es de derechos ya que una mujer Wayuu artesana, debería recibir por su trabajo no un pago justo — por que el discurso del comercio justo se queda en los eslabones de compra–, sino, un pago digno en donde re reconociera, además, lo equivalente a un salario mínimo colombiano vigente, en condiciones de igualdad a las de cualquier persona. No basta solo con pagar el valor que una mujer wayuu artesana pide por su trabajo, ¿Por qué no pagar más envés de pedir rebaja?
A toda esta situación se suma el hecho de que si bien han sido desmentidos los rumores acerca de la máquina fantasma que hacía mochilas “meidin Medellín”, es cierto que la situación no solo se refiere al precio de la mochila, ya que también existen muchas fachadas – y digo muchas, porque no todas son fachadas-, de tiendas online que ofrecen mochilas que no están relacionados con los procesos que publican sobre las artesanas y que les ayudan a vender sus productos. Aquí, es preciso tener en cuenta que no se pone en tela de juicio el libre mercado de las mochilas, se pone de precedente el tema relacionado al respeto por la dignidad de las costumbres, tradiciones y herencias de todo un pueblo como el Wayuu y sus derechos.
Las mochilas Wayuu se han convertido en un “must have” durante las temporadas de moda en los últimos años, pero me pregunto si Katy Perry, Kourtney Kardashian, Alessandra Ambrossio y hasta Sahkira y Sofía Vergara, saben quienes han sido las artesanas, con rostros, con nombres y apellidos, que han tejido las mochilas Wayuu que lucen en las fotos de los paparazzi y que sirven de propaganda para la gran cantidad de tiendas en el mundo que además de venderlas, llevan el nombre Wayuu junto al discurso de las “ayudas” a las mujeres Wayuu.
Si verdaderamente todas las tiendas y negocios que venden mochilas Wayuu estuvieran “ayudando” a las mujeres Wayuu artesanas, no habrían muerto miles y miles de niños Wayuu por hambre, porque las mujeres Wayuu invierten lo que ganan en sus familias y comunidades. Vean el documental y juzguen ustedes.


 
Design by Free WordPress Themes | Bloggerized by Lasantha - Premium Blogger Themes | Justin Bieber, Gold Price in India