Tu eres el visitante No.

viernes, 29 de abril de 2011

Iliana Curiel Arismendi Pediatra Wayuu trabajando por las niñas y los niños de su pueblo

Por:  Karmen Ramírez Boscán
Wayuu del clan Epinayu

 “Las carencias nutricionales de la etnia y sus creencias, sumadas al medio ambiente hostil, a la falta de agua potable, acueducto, alcantarillado y luz eléctrica, predisponen a los Wayuu a muchas enfermedades. En estudios realizados en 2007 y 2008 por la Fundación Promigas en convenio con la Universidad del Norte y su programa de Especialización en Pediatría, en esta comunidad se encontraron como principales causas de enfermedad: parasitosis, infecciones respiratorias agudas, enfermedad diarreica aguda y enfermedades de la piel.”[1]


Pediatra Wayuu Iliana Curiel Arizmendy 
Iliana Curiel Arismendy, es una mujer Wayuu del clan Sapuana, hija de Jaboco Curiel Scott y Aída Arizmendi de Curiel, quien vivió parte de su infancia en Uribia, la capital indígena de Colombia.   Desde pequeña, sus familiares, especialmente  sus tías María Francineth Curiel Scrott y María Idalides Plata de Brugés, le inculcaron el respeto y el amor por su cultura, así como el compromiso por conservar sus costumbres y tradiciones.  Su padre, quien se desempeñó en varias oportunidades como administrador de servicios hospitalarios, llegó a ser Secretario de Salud del Municipio de Riohacha, mientras ciertas mujeres de su familia, se desempeñaban en el campo educativo como profesoras de algunas escuelas y colegios en La Guajira.

Siempre fue muy aplicada,  lo cual la llevó a destacarse como estudiante en el Colegio La Divina Pastora de Riohacha, en donde realizó sus estudios secundarios.   Quiso firmemente aprovechar al máximo su disciplina, cualidad que consideraba era un don que ella tenía, para sacarle la mayor ventaja a sus estudios, absolutamente convencida de que debía aportar algo a los pueblos indígenas, pero sobre todo al  suyo, al pueblo Wayuu, el cual es el más numeroso en términos de población tanto en Colombia como en Venezuela, pero que además, presenta una gran disparidad en materia de garantías del derecho a la salud, especialmente de las niñas y los niños.

Durante todo su bachillerato, se preparó para lo que sería su vida futura, así que poco a poco se fue involucrando más con el trabajo de salud que hacía su padre, lo que la llevó a sensibilizarse con la situación de desventaja de la población Wayuu más vulnerable, la cual presentaba enfermedades tan fáciles de manejar como son la desnutrición o el tratamiento de una diarrea.  Una vez terminados sus estudios de secundaria, empacó maletas para dirigirse a la Universidad del Norte de Barranquilla, donde terminaría con excelencia sus estudios de Medicina.

Pediatra Wayuu Iliana Curiel Arizmendy
Examinando niña Wayuu  
Al convertirse en médica, regreso a la ciudad de sus ancestros para retribuir a su pueblo con el conocimiento que había adquirido, lo que la llevó a liderar, los programas de promoción y prevención, con enfoque de responsabilidad étnica, haciéndolos extensivos para la atención a la población rural, en donde vivió sus mayores experiencias de vida en el campo de la salud etnocultural, afianzando así, el hecho de continuar con sus estudios para convertirse en  Pediatra.

Se traslada nuevamente a la UniNorte de Barranquilla, en dónde, una vez en la entrevista de admisión, Iliana,  presentó cifras contundentes y alarmantes, sobre la situación de salud de La Guajira y sobre todo, de las niñas y los niños Wayuu.  Manifestó su inconformidad por la forma en como se atienden casos urgentes y expuso su preocupación acerca de como se desestiman los asuntos de padecimientos que no corresponden a las enfermedades convencionales de los blancos, ya que son provocadas por la contaminación espiritual, lo que produce enfermedades del alma,  presentando sintomatologías que solo puede ser atendidas por autoridades médicas tradicionales.   Al final de su entrevista en la UniNorte,  expuso que su deseo de convertirse en pediatra abedecía a su convicción de trabajar entregando sus mejores esfuerzos y todo el conocimiento que pudiera obtener, para mejorar las condiciones de  vida de las niñas y los niños de su pueblo Wayuu.

Durante sus tres años de residencia, los cuales Iliana considera que:   “fueron muy duros por el ritmo de trabajo y de estudio”, en todo caso, ella decidió hacer al mismo tiempo una especialización relacionada con desarrollo social, aunque al final, se orientó por la oferta disponible que era salud pública, con el fin de proyectarse en su trabajo hacia la consolidación de estrategias que contribuyeran a mejorar la salud infantil, con un enfoque etnocultural. 

Con la pasión que la caracteriza, decidió vincularse al Grupo de Investigación de Pediatría de la Universidad del Norte, al segundo año de su residencia como médica, así que emprendió la riguroso tarea de  hacer dos carreras a la vez, por lo que fue postulada al Premio Residente de Pediatría Destacada de Colombia, en donde obtuvo el segundo lugar.   Como dice ella misma: “Allí empezó todo”, a pesar del compromiso demostrado desde sus primeros años de estudio.

Así que Iliana, idealizaba su gran capacidad para consolidar sus proyectos, tanto, como sus sueños.  Inició entonces con la tarea de concretar  la posibilidad de aplicar las estrategias llamadas AIEPI (Atención Integral de las Enfermedades de la Infancia) con un enfoque étnico y al mismo tiempo, también participó en otro concurso, esta vez a nivel global, “La Bienal Internacional de Pediatría”, en donde también obtuvo el premio por la investigación “Conocimientos, actitudes y prácticas acerca de enfermedades prevalentes de la infancia en madres Wayuu del Cabo de la Vela Guajira Colombia”, la cual actualmente se encuentra en su segunda etapa de desarrollo, correspondiente a la implementación de los asuntos investigados durante el diagnóstico. 

Con todos estos logros encima, la pediatra Wayuu, Iliana Curiel Arismendy no se detiene, ya que, actualmente es Profesora del Departamento de Medicina de la Universidad del Norte de Barranquilla además de ser miembra del Centro de Investigación en Neonatología y Pediatría (CINPE);  sumado a todo lo anterior, también, prepara su primera publicación, “Puericultura Wayuu – Crianza de la infancia Wayuu”, que comprenderá una interesante comparación de los métodos de salud Wayuu con los de la medicina occidental, trabajo que ha venido investigando, a partir de los encuentros que ha mantenido con médicas tradicionales conocidas en wayuunaiki, la lengua del pueblo Wayuu, como oütsu o piache.  De igual forma, ha entablado relaciones muy estrechas con mujeres Wayuu embarazadas que no asisten al momento de parto para ser atendidas en las EPS (Empresas Prestadoras de Servicios de Salud). 

Con testimonios obtenidos durante las diferentes etapas de diagnósticos de sus iniciativas e investigaciones,  ha conocido que muchas mujeres Wayuu han sido víctimas de maltrato institucional, antes de ser enviadas a hospitales de Maicao o de Riohacha, en el mejor de los casos.  Por realidades como esta, otra meta de Iliana Curiel Arizmendy, es que las mujeres Wayuu puedan parir sus hijos de forma tradicional para que puedan practicar el parto vertical, aplicando, como ya lo ha hecho en varios partos que ha atendido ella misma,  las tomas de rigor que se preparan con plantas especiales, para las mujeres Wayuu a punto de dar a luz, así como las danzas, los cantos y los movimientos adecuados, para que los niños y las niñas Wayuu nazcan en condiciones que no les perturben sus primeros años de infancia. 

“Será muy importante mejorar las condiciones de los partos atendidos por las outsü, o médicas tradicionales, o parteras, para poder alcanzar niveles como los que se han logrado en países como Bolivia y Perú”, dice la Pediatra, para quien además, es absolutamente fundamental y prioritario, hacer todos los esfuerzos para disminuir las desigualdades sociales de las niñas y los niños Wayuu, en aras de contribuir  al mejor desempeño de los infantes tanto en sus primeros años de vida, como en su adultez. 

Por otra parte, trabaja para promover la participación de jóvenes hombres y mujeres, en un programa de formación sobre medicina tradicional, con la aplicación de particulares condiciones de la medicina convencional que podrían potenciar el conocimiento ancestral, siendo éste, otro de los programas de investigación en el que trabaja en estos momentos en territorio Wayuu, ya que también está convencida de que la motivación de la juventud Wayuu puede transformar de manera positiva, el futuro de la salud de su pueblo. 

Y aunque su mayor preocupación son los niños y las niñas Wayuu, de igual forma se inquieta por la creciente contaminación provocada por la explotación de carbón, lo cual genera males incurables en la infancia; también se preocupa por el conflicto armado que persiste en el territorio, cuando menciona que:  “Si dejamos que los niños Wayuu sigan siendo vulnerables a la contaminación, a la guerra o a la falta de atención adecuada, nadie sabe cuántos Wayuu seremos en los próximos años.  Si mis abuelos lucharon para que fuéramos muchos hoy, garantizar el derecho a la salud no puede seguir siendo una utopía”. 


Pediatra Wayuu Iliana Curiel Arizmendy
Durante el programa de investigación en Jepirra
Cabo de La Vela 
Es importante anotar que en el pueblo Wayuu, el conocimiento de las prácticas de la medicina tradicional, es transmitido por línea materna, o matrilineal, lo que podría potenciarse como estrategia de género que permita mejorar las condiciones de vida no solo para beneficio de la infancia sino también para todo el pueblo Wayuu.

Definitivamente, garantizar el derecho a la salud, debe contemplar un enfoque diferencial que respete la cosmovisión de los pueblos indígenas y que permita además la participación y el involucramiento de las mujeres indígenas a fin de responder a los impactos negativos que actualmente afectan a la población más vulnerable, en aras de mejorar las condiciones de vida de las futuras generaciones.  

Para lograr estos cambios, necesitamos más mujeres indígenas, como Iliana Curiel Arizmendy, quien después de haber alcanzado múltiples éxitos profesionales como pediatra, ha decidido trabajar para que las mujeres Wayuu, así como las niñas y los niños Wayuu, tengamos mejores condiciones de vida que nos permitan  mantenernos no solo en la memoria, sino también, en el tiempo.



[1] “Salud de los Wayuu en cuerpo y Alma”, Informativo UniNorte.  Diciembre de 2010






29 de abril de 2011
Berna, Suiza
12.05 m

miércoles, 27 de abril de 2011

Epaya'a somos todas las Wayuu, todas las mujeres

Tomado de www.wayunkerra.blogspot.com
Los pies de las mujeres de la lucha
Foto:  Kawalasu Epiayu (Jakeline Epiayu)
Escuela de San Antonio de los Baños - Cuba
2010





En nuestra lengua, WayuunaikiEpaya'a, es la hermana mayor

Una Epaya’a encarna a la mujer Wayuu que trabaja unida a otras para cambiar nuestras historias

Epaya'a es la mujer Wayuu que junto a otras Wayuu buscan respaldo para enfrentar  las adversidades

Epaya'a en nuestra lengua Wayuunaiki, representa a la mujer Wayuu que se hace fuerte transformando sus entornos mas ligeros o más lejanos

Una Epaya'a, nunca es sumisa ya que camina siempre asistida de otras mujeres Wayuu en aras de demandar respeto

Epaya'a es esa mujer Wayuu que entrega sus mayores compromisos a cambio de la protección de la tierra

Epaya'a en Wayuunaiki, es la mujer Wayuu que se toma de la mano con otras mujeres para luchar contra la dominación venga ésta de donde venga

Una Epaya’a es capaz de convocar a los hombres para luchar de la mano.

Una Epaya’a representa a la mujer Wayuu que se ocupa de lo íntimo, del dolor, del llanto

Una Epayaá al mismo tiempo grita y pelea por la defensa de su agua de su tierra o de su canto

Epaya'a soy yo mujer Wayuu de barro



Epaya’a somos todas las mujeres, mujer Wayuu, mujer de temple, mujer de sal, mujer de viento, mujer de arena, mujer de la jungla de cemento

Epaya’a Wayuu,  aquí estamos todas, multiplicando el clamor de la Madre Tierra que grita a la humanidad

¡Basta de Maltratos!

Poema de:  Wayunkerra Epinayu

martes, 26 de abril de 2011

Designan fiscales para investigar asesinato de familia Wayuu

Entre las actuaciones que se han practicado están la inspección técnica del sitio del suceso, el levantamiento planimétrico, trayectoria balística, entrevistas a algunos testigos del hecho, colección de elementos de interés criminalístico, entre otras experticias.
  EL UNIVERSAL
lunes 25 de abril de 2011  08:57 PM
Caracas.- El Ministerio Público comisionó a los fiscales 35° nacional y 18° del estado Zulia, Américo Rodríguez y Nayhan Quijada, respectivamente, para que investiguen la muerte de siete integrantes de la etnia Wayúu, hecho ocurrido el pasado sábado 23 de abril en el sector Walshualy, vía Castilletes, parroquia Alta Guajira en el estado Zulia. 


Entre las actuaciones que se han practicado están la inspección técnica del sitio del suceso, el levantamiento planimétrico, trayectoria balística, entrevistas a algunos testigos del hecho, colección de elementos de interés criminalístico, entre otras experticias. 


Según la investigación preliminar, 11 miembros de la familia Cámbar, pertenecientes a la etnia Wayúu, oriundos de la Guajira, regresaban de un funeral cuando fueron interceptados por un grupo de hombres armados. 


Presuntamente, la familia Cámbar habría tenido un inconveniente de vieja data con los victimarios, situación que al parecer originó que fuesen atacados con fusiles de guerra y armas automáticas, cuando se trasladaban por el lugar antes mencionado. 

La pelea por La Guajira que nunca acabó

Conflicto Hoy
Martes, 19 de Abril de 2011 00:00

En marzo de 2006 los crueles hombres de 'Jorge 40' proclamaron que harían la paz en El Copey y La Mesa en el Cesar, a donde formalmente entregaron sus fusiles. La gente respiró aliviada, pensando que sería el fin de la guerra.


Después de la desmovilización de los paramilitares, las bandas criminales aparecieron y siguieron sembrando el terror en la región.

Entre 2000 y 2006 los hombres del Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia, comandados por‘Jorge 40’,  casi acaban con La Guajira.


Los paramilitares colmaron de dolor ese territorio medio verde, medio desértico, de gente creativa y trabajadora con sus amenazas constantes a la población, sus masacres que no respetaron edad ni género, los homicidios aquí y allá, los éxodos forzados de campesinos e indígenas para no dejar testigos de sus negocios de narcotráfico, contrabando de gasolina y de armas. Pero un buen día de marzo de 2006 los crueles hombres proclamaron que harían la paz en una emotiva en El Copey y La Mesa en el Cesar, a donde formalmente entregaron sus fusiles. La gente respiró aliviada, pensando que sería el fin de la guerra.


Estaban equivocados. Un grupúsculo llamado Frente Contrainsurgencia Wayuu (FCW) que manejaba los negocios sucios de las AUC en la Alta Guajira, la zona desértica vecina a Venezuela, siguió campante como si nada. La Defensoría del Pueblo y la MAPP/OEA lo alertaron. Dijeron que aún había paramilitares en esa región al extremo norte de Colombia y que se hacían llamar ‘Comandos Águilas Negras’, los herederos del Bloque Norte que se mantenían intactos.


Muchos testigos de estos años le dijeron a VerdadAbierta.com en distintas oportunidades que por allá nunca se vio la tal desmovilización. El grupo siguió controlando puertos naturales para el tráfico de droga, el ingreso de armas y productos de contrabando, valiéndose de la intimidación y la violencia.


Además, no alcanzó a anunciar ‘Jorge 40’ su desmovilización, cuando ya un nuevo grupo de delincuentes que le servían a los mellizos Mejía Múnera, los grandes narcotraficantes que se hicieron ricos en Arauca, comenzó a hacerse cargo de las redes criminales que tenían las AUC en el Caribe. Esa nueva banda se llamó Los Nevados. La versión más repetida por conocedores de la zona y por desmovilizados es que Hernán Giraldo, el paramilitar que montó su estructura criminal entre la Sierra Nevada de Santa Marta y La Guajira, antes de desmovilizarse, le vendió por cinco millones dólares a ‘Los Mellizos’ el derecho a usar sus rutas y el mando sobre unos 400 hombres de sus hombres que no participaron en las vistosas entregas formales de armas. Giraldo dejó así asegurada su pensión de retiro, y debió calcular también que se aseguraba protección, pues hasta su propio hijo Hernán Giraldo Gamboa alias ‘Rambo’ siguió en la delincuencia con Los Nevados.


En la Alta Guajira el jefe de los neo-paras era Arnulfo Sánchez González, alias ‘Pablo’, un mando medio del Bloque Norte, que había sido uno de los perpetradores de la tremenda masacre de Bahía Portete, en abril de 2004. Después de 2006 ‘Pablo’ se siguió moviendo a sus anchas, entre Maicao y Uribia, y extorsionaba, exportaba droga (para el cartel de la Guajira), importaba licores y armas, y su grupito armado aterrorizaba a los paupérrimos y aislados pueblos de la comunidad wayúu.  


Para hacerlo aparecer más poderoso y difícil de derrotar, el grupo de ‘Pablo’ se ponía distintos nombres, a veces ‘Águilas Negras’, o Autodefensas Gaitanistas de Colombia o incluso como sus antecesores, ‘Frente Contrainsurgencia Wayuu’. La Policía Nacional, más pragmática, los llamó la banda criminal (Bacrim) de la Alta Guajira.


Bandas y la disputa reciente por La Guajira
Fuentes en la zona le dijeron a VerdadAbierta.com que en 2007,  ‘Pablo’ tenía su cuartel de rufianes el Cerro La Teta, en Uribia, muy cerca de donde estaba apostada la unidad de Caballería del Ejército adscrita al Grupo Blindado Gustavo Matamoros D´Costa, con jurisdicción en Uribia, Maicao y Albania. Desde allí fácilmente y con frecuencia cruzaban la frontera hacia Maracaibo.


En noviembre de 2008 dos episodios dejaron en evidencia que la desmovilización y desarme en La Guajira había sido muy parcial: una masacre de seis personas perpetrada en Maicao  el 8 de noviembre y la incautación de 2.5 toneladas de coca en la Alta Guajira el 19 de noviembre.  VerdadAbierta.com comenzó a seguir el rearme en la región, y publicó una nota al respecto en diciembre de ese año. (Ver: Rearme en La Guajira: http://www.verdadabierta.com/conflicto-hoy/50-rearmados/572-paramilitares-y-narcotrafico-en-la-guajira).


Pobladores y medios regionales empezaron a cubrir en ese año la incursión de un tercer grupo armado a la escena guajira: el que comandaba Daniel Rendón Herrera, alias ‘Don Mario’, quien se había hecho narco a la sombra de Vicente Castaño en El Guaviare. Las fuentes policiales de la época aseguran que la nueva banda criminal, que después de conoció como Los Urabeños,  llegó a un acuerdo de convivencia con ‘Pablo’ y que duró hasta mediados de 2009.


La banda de ‘Pablo’ se consolidó en la Alta Guajira, y sacó réditos de su alianza con la banda de ‘Don Mario’. ‘Los Nevados’ de los Mejía no duraron mucho más tiempo en la competencia por los negocios ilegales de la región. En abril de 2008 fue capturado Miguel Ángel Múnera y en mayo siguiente su hermano cayó muerto en un operativo policial en el Bajo Cauca antioqueño. Sus hombres quedaron a la deriva, y pronto fueron reclutados por la banda de ‘Don Mario’ o por, otra de avezados narcotraficantes de Medellín, asociados a la tenebrosa ‘Oficina de Enviago’, conocida como ‘Los Paisas’.


Hacia 2009, tal y como lo registró Verdad Abierta en su momento (La guerra entre ‘Los Paisas’ y ‘Don Mario’ por el control de La Guajira http://www.verdadabierta.com/conflicto-hoy/50-rearmados/941-iquien-controla-la-guajira), ‘Pablo’ y ‘Don Mario’, iniciaron una guerra contra ‘Los Paisas’ por el control de la Media y Alta Guajira y sus lucrativas rutas del narcotráfico.


Ese conflicto entre mafias fue silencioso, pero sangriento.  Mataban gente que se sospechaba servían a un bando o al otro, extorsionaban a comunidades en Dibulla y a comerciantes de descendencia árabe muy arraigados en Maicao, para conseguir los recursos y dominar el territorio. Curiosamente las autoridades negaban que en La Guajira hubiera habido herederos de los paramilitares que nunca se desarmaron, y hubieran llegado nuevos grupos. Lo máximo que reconocían era que en efecto,  ‘Los Paisas’ salían con frecuencia desde Magdalena hasta corregimientos en La Guajira como Mingueo y Palomino (Dibulla), para matar.


En 2009, la Defensoría del Pueblo denunció el asesinato de indigentes, cobradiarios y vendedores ambulantes, que los grupos armados justificaban como campañas de "limpieza social". Entre septiembre de 2008 y enero de 2009 se registraron más de veinte casos de desapariciones, desplazamientos y homicidios en Maicao.


Al mismo tiempo, miembros de las comunidades Wayuu  denunciaban que las bandas los intimidaban y por eso cuando los fiscales de Justicia y Paz y de Derechos Humanos llegaban a la zona a hacer sus investigaciones, no podían colaborarles porque podían ser asesinados.


Desde 2010 y hasta la actualidad en abril de 2011, el panorama de las actividades criminales de La Guajira cambió. Fuentes de inteligencia identifican a cinco bandas que delinquen en el departamento. Están ‘Los Rastrojos’, una organización nacida de las peleas entre narcotraficantes en el Valle que ha ido copando espacios en varias regiones del país; ‘Los Urabeños’, que siguieron ya sin ‘don Mario’ que fue capturado en abril de 2009; ‘Los Paisas’ de Medellín; y los herederos del Frente Resistencia Tayrona de la Alta Guajira, hoy llamada Bacrim, ya sin ‘Pablo’, que fue capturado en noviembre 16 de 2010;  y ‘Las Águilas Negras’, que en muchas partes de Colombia sirve hoy de nombre genérico para cobijar a varias bandas paramilitares.


Particularmente asentados en la región están ‘Los Urabeños’ con presencia en Magdalena, Cesar y La Guajira siguen con una estrategia agresiva de expansión y control de territorios. Y la ‘Bacrim de la Alta Guajira’ que le sirve a varios carteles que sacan la droga por las aisladas costas guajiras hacia el exterior.


Autoridades y pobladores de la zona aseguran que ‘Los Rastrojos’ han venido visitando la zona y contratando gente porque quieren expandir la influencia que ya tienen en Cesar hacia La Guajira. ‘Los Paisas’ se han debilitado en los últimos meses en este departamento, aseguran fuentes de inteligencia.


Desde hace unos meses gente en Maicao y Riohacha han denunciado que han recibido panfletos de una organización llamada ‘Autodefensas Unidas del Cesar’, Según las autoridades, este nuevo grupo estaría conformado por desmovilizados que buscan montar sus actividades ilegales de extorsión, tráfico, etc., en el sur de La Guajira abriéndose paso por Villanueva, Barrancas y Urumita.


Tomado de:  http://www.verdadabierta.com/index.php?option=com_content&id=3203




Por todas estas pugnas entre mafias que quieren dominar el territorio guajiro, especialmente apto para el tráfico ilegal por su aislamiento, las tasas de homicidios de esta región se están tornando preocupantemente altas. Así, mientras en el país bajó de 42 homicidios por cada cien mil habitantes en 2005, a 34 por cien mil en 2010, en La Guajira ha aumentado. En Riohacha, por ejemplo, casi se duplicó de 29 por cien mil en 2009 a 50 por cien mil en 2010.   

UII: Oferta 25 becas Diplomado Fortalecimiento del Liderazgo de la Mujer Indígena


La Universidad Indígena Intercultural (UII), proyecto impulsado por el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y El Caribe (Fondo Indígena)  auspicia la segunda versión del "Diplomado para el fortalecimiento del liderazgo de la mujer indígena", el cual se implementa en coordinación con el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS).
El postgrado tiene una duración de seis meses, se inicia el 20 de junio y concluye el 15 de diciembre de 2011. El curso de es de carácter semipresencial,  la metodología comprende sesiones de trabajo presencial y desarrollo de módulos por medio de una plataforma virtual y multimedia, facilitando procesos de aprendizaje colaborativo.
Esta propuesta ha sido elaborada en el marco del equipo gestor del Programa Emblemático Mujer Indígena que impulsa el Fondo Indígena y contó con la participación y aportes de los diversos procesos organizativos emblemáticos que protagonizan las mujeres indígenas, tanto en organizaciones nacionales, regionales, mixtas e internacionales, las cuales hace parte de este proceso.
Estas organizaciones son: el Foro Internacional de Mujeres Indígenas (FIMI), organización con la cual el Fondo Indígena suscribió un convenio de colaboración con motivo del presente postgrado, el Enlace Continental de Mujeres Indígenas, la Alianza de Mujeres indígenas de México y Centroamérica, la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA), el Consejo Indígena de Centroamérica (CICA), la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI), la Confederación Nacional de Mujeres Indígenas de Bolivia "Bartolina Sisa", la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), la Confederación Nacional Amazónica de Mujeres Indígenas de Bolivia (CNAMIB), AMICA de Nicaragua, entre otras, contando con el liderazgo de las Consejeras Indígenas del Fondo Indígena.
También se sumaron al proceso varias agencias de cooperación comprometidas con el fortalecimiento de las capacidades de las mujeres indígenas, como la Cooperación del Reino de Bélgica, la Cooperación Internacional  Alemana, la Agencia Española de Cooperación Internacional, UNIFEM, UNFPA y Conexión Fondo de Emancipación, gracias a cuyos esfuerzos fue posible la realización de la primera generación en óptimas condiciones.
Objetivo
Este postgrado tiene por objetivo fortalecer el liderazgo, desarrollar capacidades de investigación y fortalecer la participación de las mujeres indígenas en espacios organizacionales, públicos e institucionales a nivel nacional e internacional. Para lograr ese objetivo, el curso incentivará de manera central el análisis reflexivo, crítico, colectivo y constructivo sobre la particularidad de la mujer indígena y su participación en diversos espacios.
El postgrado está dirigido a
Mujeres y hombres indígenas y no indígenas, profesionales o líderes o lideresas, que estén implicados y comprometidos con los procesos comunitarios u organizacionales de Buen Vivir-Vivir Bien de los Pueblos Indígenas. Se priorizarán los siguientes perfiles:
• Mujeres que se reconozcan pertenecientes a un pueblo indígena y sean hablantes de una lengua indígena.
• Lideresas de base comunitaria con trayectoria organizativa.
• Lideresas indígenas y/o mujeres indígenas electas en cargos de representación.
• Lideresas indígenas activistas de derechos humanos, derechos de los pueblos indígenas y derechos de las mujeres.
• Mujeres con amplia cualificación con experiencia en trabajos de gestión, desarrollo y fortalecimiento de organizaciones indígenas.
• Profesionales indígenas ligadas a procesos organizativos, educativos, políticos o de desarrollo.
• Mujeres interesadas en las tareas de investigación.
Vacantes y becas
El diplomado ofrece un máximo de 25 becas completas otorgadas por el Fondo Indígena destinadas a postulantes profesionales indígenas y no indígenas y líderes y lideresas indígenas de los países miembros de este organismo internacional. Se considerará la postulación de alumnos varones indígenas y mujeres no indígenas. Los porcentajes de inclusión de cada una de estas categorías serán del 10%.
Las becas cubren el costo de la matrícula del Diplomado; alimentación; vivienda y movilización durante los períodos presenciales del programa; material didáctico; seguro médico de emergencia en periodos presenciales administrado por el Fondo Indígena (estudiantes internacionales); transporte internacional o nacional desde el aeropuerto internacional del país de origen, hacia el lugar donde se realizará el postgrado para asistir a los períodos presenciales del programa.
Los y las postulantes, indígenas y no indígenas, deben presentar sin excepción alguna la siguiente documentación:

  1.    Llenar el formulario de postulación según la categoría de aplicación que corresponda: Formulario 1 para líderes o Formulario 2 para profesionales.

2.    En el caso de solicitar beca del Fondo Indígena, enviar una carta de solicitud al Sr. Luis Evelis Andrade, Presidente del Fondo Indígena.


3.- Enviar un certificado firmado por el/la postulante (DECLARACIÓN JURADA) dando fe de que: 1) no goza de otra beca al momento de postularse a esta beca, ya sea del Fondo Indígena o de otra entidad. 2) no ha disfrutado en el pasado de una beca del Fondo Indígena.


4.   Carta de compromiso de que cursará la totalidad del postgrado, tanto en las dos fases presenciales, como en la fase virtual (escrita y firmada por el o la postulante).

5.   Copia digitalizada de un certificado médico de que goza de buena salud.


6.    Copia digitalizada  de documento de identidad y/o pasaporte.         

7.-   De acuerdo a su perfil:
           Líderes y lideresas sin título profesional: Deberán acreditar experiencia dirigencial. Completar datos según información solicitada (ir a Formulario 1)
Profesionales indígenas y no indígenas: Deberán acreditar su formación enviando una copia digitalizada de título profesional de licenciatura o grado académico, otorgado por una institución de educación superior reconocida por el Ministerio de Educación de su respectivo país. O comprobación académica disponible. Es requisito completar datos según información solicitada (ir a Formulario 2)

8.    Carta de aval digitalizada de y/o patrocinio de una organización indígena nacional o supranacional, especificando claramente el respaldo de la organización a la solicitud de beca del postulante. En dicha carta, la organización debe comprometerse explícitamente a mantener contacto con la/el becario, y responder por su patrocinado en caso de incumplimiento de los compromisos académicos asumidos. Además debe emitir una evaluación final por escrito, la que tendrá un valor académico para la acreditación del diplomado de parte del estudiante. Si el/la postulante no presenta este aval, se entenderá que no se postula al beneficio de una beca.

9.    Presentación de un "Plan de socialización de conocimiento", que consiste en una propuesta de devolución de los conocimientos obtenidos en el Diploma, a la organización que la postula. Este documento deberá ser firmado por la organización postulante.

10.- Carta compromiso del/la postulante para brindar asesoría especializada en el tema del postgrado durante dos años a su organización patrocinadora y a las organizaciones indígenas de su país en forma gratuita.

11.- Presentar una propuesta de proyecto de trabajo de investigación acorde con los temas de interés de el/la postulante, a desarrollar durante todo el curso del diplomado. Concluir la investigación, es requisito para la obtención del diploma.

La propuesta del proyecto de investigación deberá de contener los siguientes componentes:

Tema de investigación. La postulante pensará en un tema o título de su investigación, de acuerdo a su interés;

Justificación. La postulante explicará las razones por las que considera que el tema de investigación escogido es relevante. Tratará de identificar la problemática de su interés, desde la experiencia personal. Se trata de relacionar la trayectoria personal-profesional de la postulante con su tema de investigación;

Pregunta de investigación. Para acotar la investigación es conveniente plantearse una pregunta sobre los aspectos que esté interesada en conocer o indagar;

Lugar. Ubicar la comunidad, provincia, estado, país, en donde se va a realizar la investigación de campo. De resultar aprobado su ingreso, el/la postulante deberá de llevar tres impresiones a las sesiones presenciales.



Tiempos y lugares de la realización del postgrado
El diplomado tendrá una duración de seis meses. Inicia el 20 de junio y concluye el 15 de diciembre de 2011, con un total de 530 horas académicas.
La primera sesión presencial (primer módulo) se desarrollará en la Antigua, Guatemala, del 20 de junio al 15 de julio de 2011.
La segunda reunión presencial se desarrollará en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México, del 14 de noviembre al 15 de diciembre de 2011.
Las y los candidatos deberán dirigir sus solicitudes hasta el 13 de mayo del 2011 (pasado este plazo no se recibirán más postulaciones) a la siguiente dirección web:

Con copia a:


Cronograma de convocatoria y proceso de selección
Actividad

Tiempos

Publicación y difusión de la convocatoria

13 de abril de 2011

Cierre de recepción
13 de mayo
Periodo de preselección
14 al 15 de mayo
Proceso de selección
14 al 24 de mayo
Publicación de resultados
25 de mayo
Trámites administrativos
26 de mayo al 17 de junio
Viaje a Guatemala
19 de junio
Inauguración del Diplomado en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
20 de junio


Mayores informaciones:
FONDO INDÍGENA
Casilla postal 6326 Av. 20 de Octubre Nº 2287 esquina Rosendo Gutiérrez
Telfs. (00 591 2) 2423233
Fax (00 591 2) 2423686
La Paz-Bolivia

Difunde: Ukhamawa Noticias
 "Así es" en lengua aymara

 
Design by Free WordPress Themes | Bloggerized by Lasantha - Premium Blogger Themes | Justin Bieber, Gold Price in India