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martes, 30 de octubre de 2007

MUJERES DE ÁFRICA, EUROPA Y LATINOAMÉRICA PARTICIPARON EN MADRID EN FORO SOBRE INMIGRACIÓN


Por:
LOS TIEMPOS

[Cochabamba (Bolivia)/27-10-2007]. Delegadas de África, Europa y América Latina participaron en Madrid en los “Diálogos Globales con las Redes de Mujeres”, unas jornadas en la que analizaron el co-desarrollo y el liderazgo de las mujeres inmigrantes en España.


La jornada se celebró en el Colegio Mayor Argentino, con el patrocinio de la Red Internacional de Mujeres Periodistas y Comunicadoras y el Área de la Mujer de Radio Vallekas, un medio comunitario de la capital de España En la presentación del foro, la directora del programa “Nosotras en el Mundo”, Lucía Radio, explicó que el propósito de estas jornadas es difundir el "trabajo en red para dar a conocer el co-desarrollo, es decir, el trabajo de mujeres que trabajan con y para la mujeres".


Para ello, aseguró, es necesaria la comunicación y no olvidar la memoria histórica de las mujeres inmigrantes.


En la jornada intervino también la presidenta de la Asociación Euro-Africana de Madrid, Bernice Calmes Lucio, quien explicó que el término "co-desarrollo surgió en Europa ligado a los fenómenos migratorios y a la cooperación al desarrollo en los años noventa". ”En Francia, en esa época, -dijo- empieza a visibilizarse la participación de inmigrantes africanos en proyectos de cooperación dirigidos a sus poblaciones de origen, como Senegal, Malí o Mauritania”.


Explicó que hay que extender la idea de que la inmigración “es un beneficio mutuo, para el país de emigración y el de acogida”, y que simplemente hay que enfocar el tema por su verdadero sentido, “no como lo han hecho hasta ahora los medios de comunicación”.


Ana Lydia Fernández, responsable del área de género de la ONG Ayuda en Acción, explicó las claves de trabajar en red, fundamentalmente en lo que supone de “implicación de la sociedad civil” y de protagonismo del trabajo de las mujeres.


Destacó la importancia de “la complementariedad de redes” que trabajan en ámbitos comunes para “lograr la visibilización y soluciones a los problemas”, y aseguró que es necesario “arriesgarnos al protagonismo, a la presencia pública, punto en el que ha habido falta de presencia de la mujer en muchos casos”.


Fabiola Calvo, coordinadora de la Red Internacional de Mujeres Periodistas y Comunicadoras, dijo que no se puede “olvidar la carga histórica de cada mujer migrante”, ya que “cada una viene impregnada de una historia que no se puede ignorar”.


Esa carga histórica “debe servir para trabajar y lograr un beneficio conjunto, de las mujeres de acogida y de las llegadas” al nuevo país, subrayó Calvo.


Por último, la dirigente Wayúu de Colombia Karmen Ramírez Boscán denunció la situación de las mujeres y los hombres de su comunidad, víctimas de amenazas y la violación de sus derechos humanos por parte de los paramilitares.


Recordó que el pueblo Wayúu, ubicado en el norte de Colombia, y sus integrantes repartidos en territorio colombiano y venezolano, pero “divididos por la línea imaginaria” fronteriza, llevan sufriendo el acoso de los paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) desde finales de los años noventa.


Ramírez denunció que “más de 200 Wayúu han sido asesinados, entre ellos 16 niños”, en unos crímenes que “siguen impunes”. El periodo de más violencia, relató, se inició el 12 de mayo de 2004 “con el secuestro de seis Wayúu”. Tres lograron escapar de los paramilitares, pero los otros tres fueron encontrados posteriormente “con signos de torturas, cuerdas en el cuello y varios tiros”, aseguró.


Tomado de:
http://www.lostiempos.com/noticias/27-10-07/27_10_07_ultimas_vyf5.php

lunes, 22 de octubre de 2007

NOTA DE PRENSA

MUJER INDÍGENA DEL PUEBLO WAYÚU INAUGURARÁ LOS DIÁLOGOS GLOBALES CON LAS REDES DE MUJERES
AFRICA-EUROPA-LATINOAMERICA
Cincuenta mujeres potencialmente lideresas de organizaciones de África, América Latina y España se reunirán el próximo 27 de octubre para generar un diálogo en torno al papel que juegan las redes de mujeres en un mundo globalizado.

A través de cuatro mesas de trabajo, las participantes analizarán el uso de las nuevas tecnologías como potenciadoras de la participación e influencia de las redes de mujeres; la interrelación de la migración femenina entre sus sociedades de origen y la de acogida que plantea la oportunidad de trabajar hacia la memoria histórica y el codesarrollo; así como, las nuevas estrategias para potenciar el liderazgo en las mujeres.

Entre las ponentes se encuentran Karmen Ramírez Boscán, indígena y defensora de los derechos del pueblo Wayúu, en Colombia; Bernice Calmes, presidenta de la Asociación Euro Africana; Josefina Juste, cofundadora 1a. Cátedra Derechos Humanos y Discapacidad en Universidad Madres de Plaza de Mayo; Ana Lydia Fernández Layos, responsable de género de Ayuda en Acción y Jeanette Mauricio, especialista en derechos humanos y periodista del Área de la Mujer de Radio Vallekas.


La jornada está organizada por el área de la Mujer de Radio Vallekas, con la colaboración de la Red internacional de Mujeres periodistas y comunicadoras-Madrid, la participación de la Asociación Euro africana y financiado por la Dirección General de Inmigración, Cooperación y voluntariado del Ayuntamiento de Madrid y la Dirección General de la Mujer de la Comunidad de Madrid.


FECHA: SÁBADO 27 DE OCTUBRE
HORA: de 9:00 A 21:00 H.
LUGAR: Colegio Mayor Argentino
Calle Martín Fierro s/n (Moncloa)

Para más información:
Área de la Mujer de Radio Vallekas (91-777 33 24 ) nosotrasenelmundo@radiovallekas.org
ASOCIACIÓN
EUROAFRICANA
ORGANIZA:
COLABORA:
PARTICIPA:
SUBVENCIONA:

lunes, 8 de octubre de 2007

“LA ARROGANCIA DE “JORGE 40” NO PODRÁ CONTRA LA VOLUNTAD DE NUESTROS MUERTOS WAYÚU”

Homenaje a las víctimas Wayúu del conflicto armado
Por:
KARMEN RAMÍREZ BOSCÁN
Rodrigo Tovar Pupo, más conocido en el mundo delincuencial del paramilitarismo con el alias de “Jorge 40”, mando responsable del llamado “Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC)”, entre el 2 y el 5 de octubre de 2005 estuvo en el Centro Cívico de Barranquilla (Atlántico) rindiendo su segunda versión libre ante la Unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía General de la Nación.

Pese a las numerosas y justificadas reservas que las víctimas y sobrevivientes Wayúu tenemos respecto de las posibilidades efectivas y reales que la Ley 975 del 25 de julio de 2005, conocida como “Ley de Justicia y Paz”, brinda para garantizar adecuada e integralmente los derechos de las víctimas a la verdad, a la justicia y a la reparación y a brindar garantías para la no repetición, una amplia delegación de líderezas y autoridades Wayúu, principalmente provenientes de la Media Guajira, con el apoyo de oenegés de derechos humanas solidarias, se hicieron presentes en el Centro Cívico con el propósito de, como se dice en la jerga jurídica, recabar información sobre las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que cerca de doscientos Wayúu fueron ya sea asesinados o desaparecidos forzadamente por estructuras paramilitares en La Guajira.

Decepción, rabia e indignación de las víctimas

Luego de dos días de escuchar el tedioso y largo discurso de alias “Jorge 40”, cargado de lugares comunes y salpicado de artilugios retóricos sobre el origen, evolución y dinámicas de las estructuras paramilitares en algunos departamentos del Caribe colombiano y ante el silenciamiento e invisibilización deliberados de la sistemática arremetida paramilitar cometida contra comunidades del pueblo Wayúu que fuimos victimizadas con la finalidad de consolidar un control territorial que les permitiera a estos grupos armados ilegales el ejercicio de sus actividades delictivas, las víctimas y sobrevivientes Wayúu que asistimos a la versión libre, decepcionados y frustrados optamos por regresar a nuestros lugares de origen por respeto a nuestros muertos, antes que se completara la versión libre, confirmándose con ello que en la mencionada “Ley de Justicia y Paz” las olvidadas seguimos siendo desafortunadamente las víctimas.

Alias “Jorge 40”, haciendo gala de una arrogancia desmedida, no sólo no reconoció ninguno de los crímenes cometidos contra comunidades del pueblo Wayúu sino que justificó el despliegue del terror de las bandas paramilitares en La Guajira, argumentando una pretendida lucha contrainsurgente en la cual, especialmente para ciertas áreas del territorio Wayúu como las vías que del casco urbano de Maicao conducen a los corregimientos de La Majayura y Carraipía, los Wayúu simplemente fuimos considerados como parte de la insurgencia armada. Según la perversa lógica de alias “Jorge 40”, el llamado “Frente Contrainsurgencia Wayúu” no asesinó ni desapareció forzadamente a ningún Wayúu, sino que “dio de baja” y “ajustició” fue a miembros pertenecientes a las guerrillas.

Indignación y rabia en las víctimas y sobrevivientes Wayúu han desatado las mentirosas y simplistas explicaciones que alias “Jorge 40” ha estado dando respecto de la inconmensurable tragedia del pueblo Wayúu, razón por la cual rechazamos con vehemencia su recurrente intencionalidad de invisibilizar los crímenes cometidos por las estructuras paramilitares a su mando contra varias comunidades del pueblo Wayúu lo mismo que sus acomodadas justificaciones de que los Wayúu muertos y desaparecidos por los paramilitares eran insurgentes.

Entre el “Frente Contrainsurgencia Wayúu” de ayer y las “Águilas Negras” de hoy

Para nosotros, las víctimas y sobrevivientes Wayúu del paramilitarismo, alias “Jorge 40” desde un principio no fue honesto con el proceso de paz, dado que en forma reiterada el “Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia, (AUC)” incumplió el punto 6 del llamado “Acuerdo de Santa Fe de Ralito para Contribuir a la Paz de Colombia”, suscrito el 15 de julio de 2003 entre el Gobierno Nacional y los mandos de las “Autodefensas Unidas de Colombia, (AUC)”, en el cual éstas se comprometen “con el cumplimiento del cese de hostilidades, como expresión de buena voluntad y continuarán con sus esfuerzos para lograr que sea totalmente efectivo”.

Es así como desde el 15 de julio de 2003, fecha en que se suscribió el mencionado acuerdo, y hasta el 9 de marzo de 2006 cuando se escenificó la llamada “desmovilización” del “Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia, (AUC)”, en Maicao al menos cuarenta y tres (43) Wayúu y en el resto de los municipios de La Guajira alrededor de quince (15) Wayúu fueron asesinados y/o desaparecidos por paramilitares, en áreas donde estas estructuras ejercían un casi absoluto control.

De lo que tenemos conocimiento, alias “Jorge 40” no ha aportado a la fecha datos precisos, concretos y detallados que ayuden a conocer la verdad de los hechos y, contrariamente, ha venido ocultado muchos de los asesinatos y desapariciones forzadas causadas por las estructuras paramilitares que se encontraban a su mando. Como se ha dicho, no sólo no ha querido confesar sus crímenes y actos delictivos sino que ha desplegado todos sus esfuerzos para justificarlos. Así mismo ya ha anunciado que la guerra lo dejó en la quiebra y que, consiguientemente, no cuenta con los recursos para reparar a las víctimas.

Como si fuera poco varias de las estructuras del “Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC)” fueron remozadas y hoy por hoy continúan activas en La Guajira. En ese contexto llama especialmente la atención que entre las llamadas “Águilas Negras” de hoy y el denominado “Frente Contrainsurgencia Wayúu” de ayer, más que rupturas y quiebres existen sorprendentes permanencias y continuidades, que hace a veces muy difícil deslindar lo que ayer fue una estructura armada de lo que hoy es otra. En todo caso después de la “desmovilización” del “Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC)” los crímenes contra los Wayúu no han cesado. Sobre el particular puede decirse que en Maicao al menos once (11) Wayúu y en el resto de municipios de La Guajira alrededor de siete (7) Wayúu, han sido asesinados por estructuras paramilitares que continúan operando en el departamento.

Todo lleva a pensar que no fue proporcional el desmonte de los aparatos militares con el desmantelamiento de las estructuras económicas y de las maquinarias políticas establecidas por las bandas paramilitares en la región, puesto que el control sobre los circuitos económicos, tanto legales como ilegales, así como el poder político conquistado, siguieron funcionando con una que otra modificación hecha con el fin de adaptarse al nuevo contexto de “postdesmovilización”. Al parecer con la consolidación, a través del terror, de un enorme poder económico con el cual de paso se accedió a una alta incidencia política, el recurso de la violencia abierta cada vez fue menos necesario, dado que el objetivo de control y dominio paramilitares había sido conseguido.

¿Dónde quedan la verdad, la justicia y la reparación?

Como las víctimas y sobrevivientes Wayúu estamos interesados en que haya justicia, no acabamos por entender como es posible que alias “Jorge 40”, un criminal responsable de múltiples asesinatos y de aberrantes masacres y que cometió no pocos delitos de lesa humanidad, pueda terminar purgando una condena de tan solo ocho años de prisión, la que disminuiría significativamente al restarle el tiempo que ha permanecido detenido en una cárcel de máxima seguridad en Itagüí (Antioquia).

Como las víctimas y sobrevivientes Wayúu estamos interesados en que haya reparación, para lo cual es imprescindible que haya justicia, no terminamos por comprender cómo podríamos ser plena e integralmente reparados cuando nuestros victimarios, al cabo un breve período de prisión especial, quedaran libres y seguramente conservando su incidencia en las regiones donde operaban sus estructuras paramilitares.

Como las víctimas y sobrevivientes Wayúu estamos interesados en que haya verdad, para lo cual es necesario que se sepa a fondo y con detalles las razones por las cuales --como parte una estrategia organizada y sistemática-- cerca de doscientos Wayúu fueron asesinados o desaparecidos, no logramos explicarnos de qué manera puede surgir la verdad cuando la tragedia del pueblo Wayúu sigue siendo invisibilizada.

Finalmente, como las víctimas y sobrevivientes Wayúu estamos interesados en que no se repitan los trágicos hechos, no conseguimos entender porque los sectores políticos y económicos de la región que se enriquecieron con el accionar del paramilitarismo ya sea porque lo apoyaron abiertamente o porque lo toleraron rayando en la complicidad, así como los de la fuerza pública y organismos de seguridad del Estado que con sus relaciones fortalecieron al paramilitarismo, siguen como si nada hubiera pasado.

La jurisdicción de la Corte Penal Internacional no se puede descartar

Con seguridad las víctimas y sobrevivientes Wayúu de paramilitares y autodefensas nunca quedaremos plenamente conformes respecto a la satisfacción de nuestros derechos a la verdad, a la justicia y a la reparación, conociendo que alias “Jorge 40” y otros mandos paramilitares del llamado “Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia, (AUC)”, cumplirán una pena tan irrisoria por los graves delitos cometidos, en razón a que estimamos que el tiempo que pasarán tras las rejas no se compadece con la profundidad de los daños ocasionados a nuestro pueblo y a otros pueblos indígenas de la región. De la misma manera, tampoco sentiremos que nuestros derechos serán garantizados apropiadamente ante la eventualidad que alias “Jorge 40”, por las razones de todos conocidas relacionada con el incumplimiento de los requisitos, perdiera los beneficios de la “Ley de Justicia y Paz” y fuera extraditado a Usamérica ya que este país, más interesado en su “guerra contra las drogas” que en cualquier otra cuestión, a cambio de información sobre rutas y contactos del narcotráfico podría llegar a acuerdos con los detenidos, lo que podría derivar en que se posponga indefinidamente la verdad, la justicia y la reparación para las víctimas y sobrevivientes Wayúu.

Alias “Jorge 40” ha hecho demasiados méritos para perder los beneficios jurídicos que actualmente lo amparan. No ha dicho toda la verdad, ha ocultado muchos de los crímenes que ha cometido, no ha aportado pruebas que apunten al esclarecimiento de los hechos, ha negado deliberadamente sus nexos con políticos y gremios económicos, no se ha referido a la connivencia estrecha entre paramilitares y fuerza pública, ha expresado que no tiene la capacidad para reparar a las miles y miles de víctimas causadas por sus estructuras, su prepotencia es una afrenta para las víctimas y sobrevivientes y, según documentan ampliamente los medios de comunicación, ha continuado relacionado con las estructuras paramilitares que siguen operando en la región. Si de verdad en Colombia hay justicia y se confía en las instituciones judiciales existentes, el corolario lógico debiera ser que los paramilitares que incumplan con los requisitos establecidos en la “Ley de Justicia y Paz” fueran juzgados, en Colombia, por la ley ordinaria. En relación con los derechos a la justicia que tenemos las víctimas y sobrevivientes, cabe pensar que este escenario nos dejaría mucho más conformes.

Como, al parecer, todo va en la perspectiva que alias “Jorge 40” y otros mandos paramilitares del llamado “Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia, (AUC)”, terminen cumpliendo sus bajas penas de prisión en centros de reclusión especiales, es posible pensar que nosotros, las víctimas y sobrevivientes Wayúu, despleguemos todos nuestros esfuerzos y capacidades para conseguir que la Corte Penal Internacional (CPI) adquiera jurisdicción sobre los paramilitares que han cometido flagrantes violaciones a los derechos humanos, ordenaron y participaron en crímenes de guerra y están involucrados en delitos de lesa humanidad. Probablemente este sería el escenario que permitiría que a las víctimas y sobrevivientes Wayúu nos garantizaran integralmente nuestros derechos.

A estas alturas y para concluir estas reflexiones, es lícito preguntarse lo siguiente: ¿Si el Gobierno Nacional, que siente especial predilección por extraditar a los colombianos para que sean juzgados en Usamérica, antes de someterlos a las leyes propias, por qué no busca que la CPI juzgue a todos los paramilitares?

Maikou (Wajiira), 8 de octubre de 2007











martes, 2 de octubre de 2007

TRANSPORTISTAS WAYÚU CERRARON POR DOS HORAS LA VÍA A MAICAO

Los manifestantes exigen reducción de las tarifas de los peajes


Por:
MARIANA ALBARRÁN PASINI


[Maracaibo. 1 de octubre de 2007] La única vía de intercambio entre Colombia y Venezuela en la actualidad fue trancada. Agentes aduaneros tramitan el traslado de la carga del Norte de Santander por el Zulia. Hoy puede repetirse la acción.

La zona por donde se efectúa el intercambio del 30% de la mercancía de Colombia y Venezuela quedó cerrada por dos horas ayer. Desde las 8:30 de la mañana hasta las 10:30, un grupo de cooperativas de transporte impidió el acceso de más de 160 vehículos entre los dos países.

Según informaciones de la Aduana Subalterna de Paraguachón, en Venezuela, mensualmente se generan 40 millones de bolívares por exportaciones, mientras que por vía de importaciones se contabilizan 140 millardos de bolívares.

Entre los sectores la “V” y la “C”´ los transportistas elevaron sus consignas contra lo que ellos consideran los altos costos del peaje.

“En un tramo muy corto perteneciente a la carretera Santa Marta-Paraguachón debemos cancelar los particulares 5.900 pesos (11.800 bolívares), los buses 9.200 (18.400) pesos y los camiones cancelan hasta 34.600 pesos (69.200 bolívares)”, precisó Jairo Caicedo, conductor de la línea Maracaibo-Maicao.

El estado de la vialidad en la frontera fue otro de los aspectos que reclamaron los conductores y comerciantes.

“Esta carretera es puro polvo, creo que en ocasiones es preferible viajar por las trochas y de esta forma no pago peaje, no pierdo tiempo en una cola y no me registran tanto la mercancía”, expresó Wilson Pereira, de 40 años y comerciante de víveres.

“Yo apoyo el cierre y ojalá que se repita la medida. Es necesario que nos escuchen y no tenemos otra vía”, enfatizó Luis Paduy, 45 años.

Paduy argumenta que cancela 36.000 pesos al peaje que le conduce a Maicao, a lo que se le suman los 960.000 bolívares en neumáticos trimestralmente, mientras que sus ingresos diarios son de 50.000 pesos (100.000 bolívares).

Efectos

Representantes del Departamento de Administración de Seguridad (DAS) de Colombia, indicaron que más de 800 personas esperaron que cesara el conflicto y se retardó el ingreso de víveres, lácteos, plásticos, carne y combustible.

“Perdí más de 300.000 bolívares en ese tiempo. Ya que si no hay turistas no puedo cambiar ni pesos o bolívares y temí que no dejaran pasar los camiones que traen el agua potable desde Maicao”, determinó Argelino Valleulo, un agente cambiario.

“Yo voy a clases en Maracaibo y cuando hay paro el transporte se desvía y no puedo llegar hasta la universidad”, dijo María Ipawa, de 25 años.

Mientras la impaciencia y angustia de algunos comerciantes se incrementaban, el ánimo de integrantes de cooperativas de comestibles amenazaba con volver a trancar el único paso comercial entre los venezolanos y los neogranadinos.

Peticiones

Helio Pulido, presidente de la Cámara Venezolana de Transporte Internacional de Carga Fronteriza, explicó en las instalaciones de la aduana de Paraguachón que son 27 empresas que se encuentran en pie de lucha en el peaje de San Antonio-Cúcuta.

“Dejamos de percibir más de 10 millardos de bolívares al día. Vinimos hasta el Zulia para también hacer valer nuestros derechos”, comentó.

Por su parte, los agente aduaneros que se trasladaron desde Cúcuta hasta la Guajira venezolana, buscaban concertar una alternativa.

“Traemos leche, quesos, jugos y otros productos desde Bogotá, Cali y Medellín. Los fletes se elevarán un 50 % si ingresamos por el Zulia y corremos el riesgos que la mercancía se dañe o caduque, pero algo tenemos que hacer”, describió Rubén Lozada, un empresario.

Las soluciones aportadas por las autoridades binacionales no se escucharon ayer, factor que podría repercutir hoy en un nuevo cierre fronterizo.

Tomado de: Panorama.com.ve

Tomado de: http://www.panodi.com/panodi/361382.html

 
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