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martes, 22 de mayo de 2007

Sobre Pueblo Wayuu y DDHH en el Foro Permanente para las Cuestiones Indigenas

Este fue el discurso presentado ante el Foro por el Cabildo Wayuu Nouna de Campamento y la Fuerza de Mujeres Wayuu:


Foro Permanente para las cuestiones Indígenas
Sexto Periodo de Sesiones
Tema: Derechos Humanos

Intervención:
Karmen Ramírez Boscan
Cabildo Wayuu Nouna de Campamento
Fuerza de Mujeres Wayuu – Sutsuin Jiyeyu Wayuu

Respetada Presidenta, en nombre de la Fuerza de Mujeres Indígenas Wayuu – Sutsuin Jiyeyu Wayuu, me permito saludarla fraternalmente, como a los demás miembros del Foro y a los hermanos presentes.

El mandato constitucional de que Colombia es una Nación multiétnica, pluricultural y polinlingüística se ha quedado en la retórica de los discursos y sobre el papel, no existen posibilidades reales que garanticen el devenir autónomo de las opciones civilizatorias de los pueblos indígenas, las concepciones y prácticas hegemónicas del desarrollo y la planificación han impedido el devenir de las alternativas al desarrollo que venimos construyendo los pueblos indígenas.

Brevemente ejemplificando, lo que sucede con algunas comunidades del Pueblo Wayuu al cual pertenezco: En Colombia, impulsamos el proceso organizativo de las victimas del Pueblo Wayuu del conflicto armado interno y particularmente de las violaciones de derechos humanos e infracciones al derecho internacional humanitario perpetradas por los paramilitares en La Guajira.

Los espacios que estima la Ley de Justicia y Paz para reparar a las victimas del paramilitarismo, como la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación, no contemplan como prioritarios a los pueblos indígenas y además contribuye a limpiar el nombre de los paramilitares alimentando la impunidad.

Los paramilitares realizaron un número no determinado de masacres en diversas rancherías del Pueblo Wayuu, a la vez que ponían en marcha un dispositivo para asesinar selectivamente a quien se opusiera a su expansión o para asesinar indiscriminadamente con el fin de doblegar, por vías del terror y el miedo, la voluntad de la población. Estas masacres y asesinatos selectivos e indiscriminados ocasionaron a su vez varios éxodos de grupos familiares enteros quienes para salvar sus vidas se vieron forzados a huir a Venezuela o hacia otros lugares de Colombia.

La Fuerza de Mujeres Indígenas Wayuu, una alianza de estructura horizontal que agrupa a mujeres Wayuu delegadas por diferentes comunidades, organizaciones, cabildos y rancherías, ha venido impulsando una iniciativa para construir la memoria del conflicto armado y su impacto en las comunidades Wayuu que hemos sido victimas de este flagelo. Tristemente la información procedente de testimonios de los familiares y artículos de prensa, arroja cerca de 200 victimas del Pueblo Wayuu, que han sido asesinadas y desaparecidas, en solo 5 comunidades en Maicao, Media Guajira y 45 del resto del departamento.

Preocupa de esta situación, que la mayoría de estos crímenes de lesa humanidad los cuales por supuesto, no aparecen en ningunas de las estadísticas oficiales, ocurrieron entre los años 2000 y 2007 con un incremento sobrevenido, en pleno “Cese de hostilidades” de los paramilitares durante el proceso de negociación con el Gobierno de Alvaro Uribe Velez, para concretar su supuesta desmovilización. Al respecto es oportuno mencionar que en 2004 durante la cuarta sesión de este foro la embajadora de Colombia para la ONU, se refirió literalmente al informe del Relator Especial, Profesor Rodolfo Stavenhagen, sobre Colombia diciendo que: "el Gobierno de Colombia no acepta la afirmación según la cual “Verdaderos genocidios y etnocidios están siendo perpetrados contra la población indígena”… E hizo también referencia sobre el Pueblo Wayuu, mencionando que: "(...) El Gobierno esta conciente de la problemática Wayuu en la zona fronteriza con Venezuela. La dificultad que existe es que se trata de una zona donde el contrabando de gasolina y el narcotráfico hacen que la situación se vuelva mas compleja.( …)

Con operaciones encubiertas encaminadas a brindar apoyo a la expansión del paramilitarismo realizadas por instancias de la fuerza pública, directa o indirectamente, de manera velada o abierta, han arremetido contra varias comunidades del pueblo Wayúu.

En lo que va transcurrido del año 2007, 7 indígenas Wayuu, de los cuales tres son mujeres, han sido asesinados por supuestos desmovilizados de las Autodefensas Unidas de Colombia, la fuerza publica y la insurgencia, sin embargo esta relación es parcial porque la recopilación de la información no se efectúa de manera exhaustiva.

Este ejemplo ocurre, en uno de los Pueblos Indígenas de Colombia con mayor densidad demográfica, pero igual ocurre en todos los territorios indígenas de Colombia.
Señora Presidenta y Miembros del Foro Permanente.

Ante la problemática que en materia de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario que enfrenta el pueblo Wayuu, así como otros pueblos indígenas que sufren los impactos del conflicto armado, nuestras recomendaciones son:

Al Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas, al sistema de Naciones Unidas y sus mecanismos especiales, a sus agencias y en particular a la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, para que inste una vez mas y con mas fuerza y compromiso, a los estados miembros para aplicar las recomendaciones emitidas por el Relator Especial Rodolfo Stavenhaguen tanto en sus informes por países como en su informes generales sobre temáticas especificas.

Al Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas, así como al ECOSOC, considerar la realización de un estudio internacional, incluyendo el caso de Colombia, que de cuenta sobre la relación entre conflicto armado, derecho al territorio y proyectos extractivos y que además formule recomendaciones o códigos de conducta para las empresas y gobiernos en aras de preservar los derechos de los Pueblo Indígenas.

Al sistema de Naciones Unidas, a sus procedimientos especiales y a los organos de vigilancia sobre los tratados para procurar la construcción de espacios y estrategias que permitan visibilizar al interior del Consejo de Derechos Humanos con el objeto de adoptar una resolución así como medidas que permitan responder a la situación de Pueblos Indígenas que padecen los impactos del conflicto armado y el paramilitarismo.

Solicitamos al foro permanente haga un llamado fraternal a las agencias de Naciones Unidas que tienen presencia en Colombia como el PNUD, la OHCDH, UNUFEM, OIM, ACNHUR, para que realicen una presencia mas constante en el territorio del Pueblo Wayuu, especialmente en donde se encuentran las comunidades mas golpeadas por el conflicto armado.

Nueva York, 18 de Mayo de 2007.

Fuerza de Mujeres Wayuu: delegada por el Caucus de Abya Yala

“Todos los pueblos indígenas del mundo entero que se encuentran dispersos de Alaska a la Tierra del Fuego, y desde el extremo oriental de Brasil hasta Rapanui, tenemos derecho a la libre movilidad, sin pasaporte, sin visa y sin cartilla. Aquí nadie es ‘irregular’, aquí nadie es ‘ilegal’, aquí nadie es forastero. Aquí todos somos habitantes de Abya Yala, el universo que nos pertenece“.


Con esas encendidas palabras llenas de vigor se expresó Karmen Ramírez Boscan quién intervino a nombre del Caucus Sur de Abya Yala en el tema referido a la migración y los desplazamientos forzados que se discutió ayer en el Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas.


Karmen Ramírez citó el informe emitido por la Comisión Global de Migración Internacional (CGMI) en octubre de 2005 en el que se reconoce “que ningún ser humano es ilegal”.
Asimismo solicitó que el Foro recomiende conformar una comisión global que de siga y aplique las recomendaciones de la CGMI y realice un estudio integral sobre la migración y los desplazamientos forzosos.


“La Comisión debe darse la tarea de construir indicadores que coadyuven al levantamiento de estadísticas que permitan evaluar el panorama general en la materia” afirmó Karmen Ramírez Boscán, quién pertenece al Cabildo Wayuu Nouna de Campamento, desde donde impulsan el movimiento de mujeres pertenecientes a algunas organizaciones del Pueblo Wayúu en Colombia.


“Los esfuerzos normativos sobre materia migratoria reflejan una inmensa falta de voluntad política que en nada contribuye a mitigar la segregación de los organismos de justicia, la violencia racial, la xenofobia y la distribución desigual de oportunidades” indicó.

La implementación de las denominadas leyes migratorias lo que han hecho es conducir a la criminalización de los desplazados y al sometimiento y decadencia de la dignidad de los pueblos indígenas, afirmó.

Recomendó también que las agencias y procedimientos del sistema de las Naciones unidas desarrollen programas que garanticen el acceso a la vivienda, la educación y la alimentación de las familias desplazadas pues no basta “velar únicamente por la preservación cultural, ni mucho menos las ayudas humanitarias momentáneas”.

Delegación de Colombia en el FPCI

Durante la primera semana de la Sexta Sesion del Foro Permanente para las Cuestiones Indigenas, el cual se lleva a cabo en Nueva York, Estados Unidos desde el pasado 14 de mayo, se desarrollo el programa como se estimaba en la agenda.

El tema central: "Tierras, Territorios y Recursos Naturales" ha sido discutido durante los dos primeros dias del evento. Sin embargo muchas cosas quedaron sin discutir debido a las limitaciones del tiempo y al avance de la agenda que tambien ha incluido los temas de Derechos Humanos, violencia contra la mujer indigena y otros.

La Embajadora Colombiana, Representante Permanente para las Naciones Unidas, realizo la intervencion sobre el tema central para el 2007, el 15 de mayo, mencionando que Colombia cuenta con una legislacion dentro de un marco constitucional, bastante avanzado el cual, ademas, apoya iniciativas como son la compra de tierras para la constitucion de los resguardos.

Tambien hizo referencia a los Planes de Desarrollo y otros conceptos que en la realidad no se ven reflejados en nuestros territorios.

El documento completo puedes verlo en el sigueinte enlace:
http://www.docip.org/Permanent%20Forum/pf07/PF07claudia058.pdf

Asi mismo la delegacion de Colombia presente en la Sexta Sesion del Foro, ha presentado el documento que puedes descargar en el sigueinte enlace:
http://www.docip.org/Permanent%20Forum/pf07/PF07lisardo122.pdf

domingo, 13 de mayo de 2007

DESPUÉS DE LA NEFASTA MARIMBA EN LA GUAJIRA,LLEGÓ LA BONANZA DEL TRUPILLO

Por: KATRIN BOLAÑO BARROS
Riohacha

Una actividad tradicional de la etnia Wayúu se ha convertido en otro atractivo para el sostenimiento económico de los grupos al margen de la Ley.

Así como en su momento el combustible venezolano y las actividades portuarias de la Alta Guajira fueron las labores a las que los grupos irregulares, especialmente las Autodefensas, ‘le pusieron el ojo’ para su sostenimiento económico, ahora el carbón vegetal es la mina de oro de los alzados en armas, porque su producción se desarrolla en la zona rural, lejos de la vista pública y bajo el amparo de ser una actividad rutinaria de los indígenas de esta zona del país.

Ecologistas consultados aseguran que esta actividad sin ningún control está acabando con las pocas reservas de trupillo, guayacán y puy, árboles típicos de la región que por esta causa están desapareciendo del paisaje guajiro.

El temor reinante en la población es que se repitan las presiones a ‘fuego y sangre’ que en el pasado generaron un número aproximado de 200 muertos entre los años 2000 y 2007, desapariciones y el éxodo a Venezuela y otros departamentos vecinos de más de mil personas de diferentes clanes Wayúu.

La denuncia la hizo el antropólogo Weildler Guerra Curvelo, quien dijo que el caso es tan grave que ya las familias Wayúu fueron desterradas de sus tierras en la ribera del río Ranchería, en el corregimiento de Aremashain, área rural del municipio de Manaure.

Explicó que “la demanda nacional e internacional del carbón vegetal es tan grande que diariamente enormes tractocamiones salen del Departamento hacia destinos desconocidos”.
Esa gran demanda del carbón vegetal es lo que ha llamado la atención de los grupos irregulares que ejercen el monopolio para su comercialización ilegal. “Me parece injusto que una actividad tradicional se convierta en el foco para generar nuevas alteraciones del orden público, y lo más doloroso es que ese negocio ilegal se les quiera atribuir a las comunidades Wayúu”, manifestó el antropólogo.

Guerra Curvelo agregó que “se están talando áreas inmensas de bosques en el departamento de La Guajira, específicamente en zonas ribereñas del río Ranchería”, por lo cual hizo un llamado a las autoridades ambientales y de control para que investiguen y le pongan fin a esta nueva alteración de la tranquilidad del pueblo Wayúu.

Ya no se trata de la venta en las calles de los sacos para el consumo en los hogares en donde no existe el uso del gas natural, que son muy pocos y que su venta sigue siendo en el área rural; ahora son grandes volúmenes de árboles talados y quemados para convertirlos en carbón vegetal, lo que pone en peligro el ecosistema, al haber mayor demanda de ese producto y no son precisamente los nativos de la región los consumidores de este carbón.

A su vez, la directora de la Corporación Autónoma Regional de La Guajira, Corpoguajira, Ana Cecilia Castillo Parodi, ratificó la denuncia hecha por Weildler Guerra y aseguró que se ha realizado acercamiento institucional para explicarles a los indígenas el daño ambiental que está generando la tala y quema de árboles.“Junto a la Policía Nacional y el DAS, funcionarios de Corpoguajira se han convertido en vigilantes permanentes de la ribera del río Ranchería para evitar el corte de árboles, quemas y la posterior comercialización; somos conscientes que existen intereses ocultos, por ello iniciamos los contactos para realizar un estudio ambiental que nos permita conocer los daños causados al ecosistema”, precisó Castillo Parodi.

Tomado de: El Heraldo. Barranquilla. 11 de mayo de 2007.
http://www.elheraldo.com.co/hoy070511/regionales/noti5.htm

CHOCÓ + HECATOMBE WAYÚU

Por:
LIBARDO MUÑOZ
libardopress@yahoo.com

La alimentación y la salud, dos conquistas de la inteligencia humana, se privatizan bajo el capitalismo salvaje que todo lo convierte en mercancía.
La tragedia humanitaria del Chocó, que parece asunto recurrente en Colombia, es una realidad que resulta de un Estado aberrante, donde el crecimiento económico va al bolsillo de los monopolios y a la burocracia dilapidante.
Indígenas y afrodescendientes, concentrados unos en la península de La Guajira y otros en la zona pacífica colombiana, viven en pobreza extrema y protagonizan una escena propia de una nación señalada de no cumplir sus compromisos comunitarios.
En La Guajira, poco a poco se conoce la hecatombe Wayúu, por el hambre, la desnutrición y los asesinatos de hombres y mujeres, hoy en la impunidad.
Entre 1998 y 2007, las estadísticas de las etnias guajiras cuentan 200 asesinatos en la impunidad que no son reseñados siquiera en las páginas de los periódicos.
La Guajira es uno de los departamentos que más aporta a la nación y sólo recibe transferencias entre 80 mil y 100 mil millones de pesos.
“El 12,6% de los niños Wayúu, menores de cinco años, presentan desnutrición crónica, es decir, el doble del promedio nacional, generando discapacidades permanentes, además de que la tasa de mortalidad infantil alcanza la devastadora suma de 18 por mil” (abril de 2006, Facultad de Economía de la Universidad de Los Andes, Colombia).
La Guajira envió al exterior, entre diciembre de 1982 y diciembre de 2000, 250 millones de toneladas de carbón, que a precio de la última década es de US 45 tonelada, es decir, US 9.000 millones, equivalentes a $ 20,3 billones de pesos. (Fuente: Orsinia Polanco Jusayú).
En cuanto a las muertes por desnutrición infantil, el problema no es sólo del Chocó, sino de un conjunto de departamentos vecinos.
El Observatorio de la Salud de la Universidad Nacional (OBSAN) dice que en la zona chocoana "hay índices de desarrollo inferiores en muchos casos a países del África subsahariana o de Haití, con niveles de pobreza que harían preocupar a cualquier sociedad. “Más del 50% de las familias de poblaciones rurales de este país, declaran que uno de sus niños se acuesta con hambre”.
El OBSAN afirma que el caso chocoano no es una situación crítica aislada “sino una mala utilización de los recursos del departamento, el problema es nacional”.
El Observatorio de Infancia de la Universidad Nacional y la Alianza por la Infancia, enviaron a Ginebra un informe donde se dice que “el Estado colombiano no es garante del derecho a la alimentación de miles de niños colombianos”.
El mismo informe citado incluye un dato que se le ocultó a los colombianos: “el Ministerio de la Protección Social dejó morir el Sistema de Vigilancia Epidemiológica y Nutricional”.
Nada parece detener, pese a esta tragedia humanitaria, la privatización de la salud y el avance de la sociedad colombiana hacia una hambruna sin precedentes en nuestro país.

Tomado de: http://colombia.indymedia.org/news/2007/05/64630.php

EN LA GUAJIRA: DENUNCIAN AMENAZAS A WAYÚU QUE TRABAJAN CON CARBÓN VEGETAL

Por:
EL PILÓN

En el marco de la clausura del Encuentro de Saberes, que tuvo como escenario a la Universidad de La Guajira, la directora de la Corporación Autónoma Regional de La Guajira, Ana Cecilia Castillo Parody, confirmó las denuncias públicas sobre la forma cómo personas inescrupulosas y al parecer, también grupos al margen de la ley, están desplazando bajo amenazas a los indígenas que ancestralmente explotan el carbón vegetal en la zona de Aremazahin, jurisdicción del municipio de Manuare.

La funcionaria mostró su preocupación por la situación que se vive actualmente en la zona de Aremazahín, y dijo que este hecho ha generado más de un enfrenamiento verbal entre esas personas que bajo amenazas intentan apoderarse del negocio del carbón vegetal, con funcionarios de la institución.

Se conoció, además, que varios indígenas Wayúu, que venían trabajando con la explotación del carbón vegetal, se refugiaron en Venezuela luego de recibir amenazas de personas inescrupulosas que poco a poco se han adueñado del negocio.

Los propios indígenas han manifestado que personas no indígenas, ajenas a la región, llegaron a apoderarse de esa actividad que ancestralmente ellos venían trabajando como medio de subsistencia, y bajo la reglamentación de la Corporación Autónoma Regional de La Guajira.

El panorama cambió hoy y los Wayúu dedicados a ese oficio, por las amenazas poco a poco les ha tocado refugiarse en el país de Venezuela, aseguró una fuente que pido reserva de su nombre.

En ese sentido, las organizaciones indígenas, solicitarán la intervención de la Procuraduría Regional y la Defensoría del Pueblo, para que investiguen un poco más la situación, y se logre frenar la acción de esos grupos que al margen de la ley intentan apoderarse de una forma de trabajo ancestral de los Wayúu, con la venta del carbón vegetal.

Los Wayúu solicitarán la protección de organismos internacionales que velan por la defensa de los derechos humanos, pues consideran injustos que tengan que abandonar su territorio para proteger sus vidas, porque desde hace mucho tiempo se dedicaron a sacar carbón vegetal del árbol del trupillo como medio de subsistencia.

Por su parte, la directora de Corpoguajira, Ana Cecilia Castillo Parody, aseguró que a pesar de todas esas circunstancias, ellos están en el deber de evitar que se siga talando el poco trupillo que queda en la zona de Aremazahín y toda su área de influencia, y que no se dejarán amedrentar para cumplir con el deber que les asiste en proteger el medio ambiente.

Tomado de: El Pilón. Valledupar. 12 de mayo de 2007.
http://www.elpilon.com.co/noticias/not00001907.htm

 
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