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viernes, 15 de junio de 2007

Vicente Castaño Crea Escuadrones De La Muerte Desde La Guajira

Por:
GONZALO GUILLÉN
Friday, Jun. 08, 2007 at 10:38 AM
Vicente Castaño Gil, narcotraficante y paramilitar prófugo por cuya cabeza Colombia ofrece $5 millones, se encuentra refugiado en la desértica península colombiana de Guajira, desde donde dirige la reorganización de decenas de escuadrones de la muerte en todo el país, supuestamente con la complicidad de agentes de la fuerza pública, dijeron a El Nuevo Herald voceros de una agencia de inteligencia que pidieron el anonimato.

Las fuentes de inteligencia consultadas entregaron a este diario una fotografía de Castaño Gil en la que aparece acompañado por Gervasio Valdeblánquez, legendario jefe de un poderoso clan indígena colombo-venezolano.

Valdeblánquez, quien décadas atrás participó en una guerra contra el clan indígena guajiro rival de la familia Cárdenas, el cual fue exterminado, no tiene pedidos de arresto por autoridad alguna en Colombia ni juicios pendientes, según fuentes judiciales que practicaron una inspección de archivos a petición de este periodista.

La fotografía fue obtenida por agentes de inteligencia durante un allanamiento y es la última de Castaño Gil que se conoce desde que entró en la clandestinidad tras haber supuestamente asesinado a su propio hermano Carlos Castaño Gil, célebre narcotraficante, genocida y máximo jefe nacional de las llamadas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

Aunque la muerte de Carlos Castaño no ha sido probada judicialmente, su desaparición implicó el ascenso de su hermano Vicente a la jefatura de las estructuras paramilitares y del narcotráfico colombianos. La mayor parte de estos jefes forman parte actualmente de un controvertido proceso de paz con el gobierno colombiano que significará indultos generales, respeto a sus fortunas de origen cuestionable y derecho a no ser extraditados a Estados Unidos, cuya justicia reclama a muchos de ellos bajo cargos de narcotráfico y terrorismo.

Las fuentes de inteligencia que entregaron a El Nuevo Herald la última fotografía de Castaño explicaron que mediante métodos de análisis y versiones de informantes se ha podido establecer que Vicente Castaño se encuentra asentado en la zona montañosa de La Macuira, situada en la Alta Guajira, la región más septentrional de Colombia.

Castaño, dijeron, se mueve allí entre los cerros de Cajara y Cojoro, lo que en parte se deduce por las formas de las rocas que se alcanzan a ver en la fotografía.

Otro análisis de las mismas fuentes sugiere que Castaño frecuenta más bien la región de Palomino, en la misma Guajira, la cual ocupa una parte del macizo montañoso de la Sierra Nevada de Santa Marta y una porción del departamento caribeño de Magdalena.

Desde la Guajira, Vicente Castaño suele trasladarse a Venezuela, donde mantiene ejércitos paramilitares de retaguardia y rutas abiertas del narcotráfico.

Los nuevos grupos paramilitares o escuadrones de la muerte diseminados por Colombia han dado en llamarse ''Aguilas Negras'', nombre con el que surgió un ejército de la cocaína en el departamento de Norte de Santander, también limítrofe con Venezuela, originalmente conocido como ``Los Chamizos''.

Más tarde, una derivación de ''Los Chamizos'' se apoderó de la región de Palomino, bajo el mando de Hernán Giraldo, quien entró al proceso de paz y dejó sus estructuras militares y narcotraficantes al cuidado de Vicente Castaño, dijeron las fuentes de inteligencia que intentan seguirle el rastro.

Castaño ''tiene una estructura de escoltas muy fuerte'' que lo acompaña en viajes que hace por múltiples regiones de Colombia para coordinar la consolidación y el crecimiento de los nuevos paramilitares o ``Águilas Negras''.

Los desplazamientos los hace en aviones y helicópteros propios, o por vía terrestre con caravanas de carros blindados, explicaron las fuentes.

''Es muy raro que Vicente pueda moverse con la cantidad de escoltas que tiene y que la Policía ni el Ejército no registren sus movimientos'', opinaron las fuentes de inteligencia. De allí, entre otros factores, deducen que existe complicidad con la fuerza pública.

Recientemente, la revista bogotana Semana preguntaba por qué las autoridades no son capaces de encontrar a Castaño pese al empeño que dicen tener para lograrlo. Es ``¿falta de voluntad política? ¿Incapacidad? ¿Estrategia de negociación?''.

El paramilitarismo en Colombia siempre ha contado con la cooperación de la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas, el propio Gobierno y el Congreso Nacional, institución de la que se precia de tener más de 30 por ciento a su servicio.

Antes de establecerse en la península de La Guajira, las fuentes dijeron que Castaño intenta formar un gran ejército de la cocaína en los llanos del oriente de Colombia, pero se le han enfrentado los paramilitares y narcotraficantes rivales Pedro Olivero Guerrero, alias ''Cuchillo'', y alias ''Chepe'' Barrera, entre otros.

Castaño usó como punta de lanza al ex guerrillero y jefe paramilitar Ever Veloza o Hernán Hernández, alias ''H.H.'', para intentar dominar el oriente del país, pero éste fue recientemente arrestado y puesto a disposición de la justicia.

No obstante, Castaño mantiene su plan militar para apoderarse del oriente y ha estado enviando grupos de sicarios y combatientes paramilitares del departamento de Antioquia y de los cinturones de miseria de Medellín, los cuales ahora son conocidos como los escuadrones de la muerte de ``Los Paisas''.

Muestra del empuje de estos grupos son decenas de forasteros muertos que han estado apareciendo día a día en los semidespoblados departamentos orientales de Casanare, Meta, Guaviare, Vaupés y Caquetá.

© El Nuevo Herald - elNuevoHerald.com

Tomado de: http://colombia.indymedia.org/news/2007/06/67279.php

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